sábado, 11 de agosto de 2007

Salud y Estado (2005)

U.N.R

FACULTAD DE PSICOLOGÍA
TRABAJO DE CAMPO
ÁREA SALUD

J.T.P: Marini, M

Alumnos: Stechina, Diego S-1298/0 Ramirez, Natalia R-1162/2
Sague, Lisandro S-1359/5


Índice

Carátula
Índice 2
Resumen 3
Título 4
Problema 5
Fundamentación 6
Objetivos 7
Marco Teórico 8
Implementación Metodológica 13
Entrevistas
Comunicadores sociales 15
Encargada de un centro comunitario 27
Área educación del Promusida 30
Adicciones 39
Reflexiones finales 46
Bibliografía 47

Resumen

El problema investigado fue: ¿Qué concepciones de salud se desprenden de las intervenciones para la prevención, promoción y educación de la salud, llevadas a cabo en Rosario a través de las instituciones del gobierno municipal?
A partir de esta delimitación, delineamos estos objetivos: Objetivos generales:
Introducirnos en lo concerniente a la problemática de la prevención, promoción y educación para la salud, desde el análisis de entrevistas a los actores sociales, participes del dispositivo de salud municipal. Objetivos específicos:*Interrogar los conceptos que se sustraen de los actores sociales.*Indagar sobre las prácticas, las ideas personales de trabajadores de la salud.*Analizar el correlato teoría-praxis. Describir que tipo de intervención se lleva a cabo.*Profundizar acerca de las políticas actuales en salud llevadas a cabo a nivel municipal, provincial y nacional.
Nos interesamos por el problema de las intervenciones gubernamentales de salud porque consideramos que es un hecho relevante para toda la población. Nosotros como futuros psicólogos debemos tener en cuenta los factores históricos-sociales que se encuentran en juego en el malestar social, contexto en el cual en pocos años buscaremos nuestra inserción. Interiorizarnos sobre esta problemática nos permitirá en un futuro próximo ubicarnos mejor como psicólogos pertenecientes a una cultura, en una situación social particular, en un tiempo y época determinada, y no estando ajeno a todo lo que ello implica.
La metodología fue del todo cualitativa, trabajamos con dos comunicadores sociales del área de promoción para la salud del CEMAR, una psicóloga del Programa municipal de Adicciones, una encargada de un centro comunitario y una trabajadora del área educación del Promusida. Las entrevistas fueron de carácter abiertas.
En este punto, es que en general pudimos observar las dificultades que enfrentan estos trabajadores, al no contar con el apoyo necesario para llevar adelante sus ideas y proyectos, lo cual implica que deben realizar ciertas negociaciones a fin de sostenerse en la institución y generar poco a poco la praxis que desean llevar a cabo.
Palabras claves: Salud, Estado, Prevención, Intervención, Solidaridad.


Título

Salud y Estado


Problema:

¿Qué concepciones de salud se desprenden de las intervenciones para la prevención, promoción y educación de la salud, llevadas a cabo en Rosario a través de las instituciones del gobierno municipal?
Fundamentación:

Nos interesamos por el problema de las intervenciones gubernamentales de salud porque consideramos que es un hecho relevante para toda la población. Nosotros como futuros psicólogos debemos tener en cuenta los factores históricos-sociales que se encuentran en juego en el malestar social.
Nos parece vital interiorizarnos sobre que línea de política en salud se sustrae de las acciones del gobierno, sobre las categorizaciones de las enfermedades, sobre la promoción y la prevención.
Sabemos que es un tema complejo y de difícil abordaje. Esta problemática posee matices históricos, culturales, sociales, ideológicos, de luchas políticas tanto en el campo de la medicina como en el campo de otras disciplinas.
Además, las distintas ideologías de los gobiernos de turno, sostienen diferentes conceptualizaciones sobre los problemas de la salud y de la población. De estas, y el grado de importancia que se les otorga, es lo que determina las partidas presupuestarias para la salud y en que se deben utilizar.
Mientras no exista un proyecto político a largo plazo, con la firme convicción en la importancia de la salud entendida desde lo positivo, es decir no desde la ausencia de enfermedad, que coordine y proteja a las personas de las condiciones de vida que plantea el libre mercado, en el cual cada vez se parece más a una lucha de todos contra todos, una competencia feroz, debido a la gran oferta de trabajadores desocupados y la crisis de desempleo que presenta la Argentina desde el modelo instaurado en 1976; es evidente que se continuará en la lógica de la asistencia posterior a la consumación de la enfermedad, asistencia que muchas veces no llega a tiempo o de la mejor forma, dejando secuelas que podrían ser evitadas. Una sociedad que posee índices de miseria y pobreza muy elevados, serios niveles de desnutrición, la tremenda desocupación, el trabajo en negro que desregulado (no solo en trabajo en negro) implica altas cargas horarios, escasa permanencia en el hogar, trabajos de riesgo, miedo de los que tienen trabajo a perderlo, la expresión de la monstruosidad del hambre y la falta de proyectos colectivos, es una sociedad que va a enfermar permanentemente. Por más que las tecnologías se desarrollen y muchos problemas que atañen al campo de la salud se solucionen, debemos interrogarnos sobre el modo en que vivimos, que parece ser causal de muchas enfermedades.
Este es el contexto regional y nacional, contexto en el cual en pocos años buscaremos nuestra inserción. Interiorizarnos sobre esta problemática nos permitirá en un futuro próximo ubicarnos mejor como psicólogos pertenecientes a una cultura, en una situación social particular, en un tiempo y época determinada, y no estando ajeno a todo lo que ello implica.


Objetivos generales:

Introducirnos en lo concerniente a la problemática de la prevención, promoción y educación para la salud, desde el análisis de entrevistas a los actores sociales, participes del dispositivo de salud municipal.


Objetivos específicos:
*Interrogar los conceptos que se sustraen de los actores sociales.
*Indagar sobre las prácticas, las ideas personales de trabajadores de la salud.
*Analizar el correlato teoría-praxis. Describir que tipo de intervención se lleva a cabo.
*Profundizar acerca de las políticas actuales en salud llevadas a cabo a nivel municipal, provincial y nacional.

Referente Teórico:

El rol del estado en cuanto a la política de salud, ha presentado diferentes variantes. Entre presencia y ausencia, se desenvuelve en la historia hasta llegar a un presente, donde el resquebrajamiento de los lazos del estado paternalista que supo ser, muestra hoy una salud pública deteriorada y con dificultad de acceso.
El modelo particular de la última dictadura, consideraba la ausencia de planificación en salud como muestra de respeto a la libertad individual de elección, ya que presuponía la igualdad de oportunidades.
Este modelo partía de considerar a la salud como ausencia de enfermedad, y al sujeto como pasivo en el proceso de su cura. Además, sostenía la concepción idealista de libertad, por lo cual afirma el carácter de responsabilidad individual de la salud, y por otro lado, desvincula la enfermedad desde sus determinantes sociales. La salud queda entonces apegada a la concepción causalista, es biologisista en sus formas clásicas. Asigna el poder al profesional en cuanto ejercicio liberal de la profesión. En su forma actual este paradigma liberal se basa en la inversión masiva de capitales en instituciones privadas de diagnostico o curación, centradas en la alta tecnología médica. Buena parte de los profesionales se transforman en trabajadores a sueldo, y la necesidad de expandir el mercado conlleva a la medicalización de la vida.
Los sectores medios y altos con capacidad económica, adquieren como un objeto más del mercado una determinada obra social que les garantiza el acceso a tecnología más elevada.
A los sectores bajo la línea de pobreza, quienes están desocupados o trabajan en negro, los marginados y excluidos, les quedan los hospitales públicos deteriorados, obsoletos (en ciertos casos), pero que sobre todo no pueden responder al aumento de la creciente demanda poblacional. Los centros de atención que fueron vanguardia en el pasado, hoy son solo una sombra de lo que fueron.
Argentina, en los años 80 retornó a un periodo democrático y de mayor estabilidad política después de muchos años de incertidumbre.
Los años 90 presentan un escenario totalmente distinto. Un mundo globalizado, con una fuerte universalización de culturas, con una intensa estratificación de hábitos que provienen de otros mundos, con una sensación virtual de poder conocer todo, de poder alcanzar todo. Un mundo en un cambio vertiginoso y permanente.
Frente a esta globalización coexisten en él un Estado debilitado, despojado de sus áreas especificas , con una fuerte descentralización y con una sociedad civil, por su parte, que hoy se moviliza bajo el principio fundamental de la lógica del mercado o sea lograr de los productos y servicios un mayor ajuste entre la oferta y la demanda.
En este escenario, los colectivos sociales que se construyen son cada vez más diversificados: ¿consumidores, ciudadanos, clientes, pacientes, usuarios, audiencias o beneficiarios? Cada uno de ellos en particular busca ocupar un espacio dentro de este mercado de significaciones relevantes.
Estas clasificaciones son cada vez más heterogéneas, mucho más diversificadas y por lo tanto difíciles de definir. Las clásicas tipologías para identificarlos ya no son suficientes…
Dentro de este marco generalizado, los procesos sociales, económicos y políticos que se están produciendo, estimulan a su vez la descentralización operativa y es así que las provincias, los municipios, ven condicionados sus magros presupuestos al tener que hacerse cargo permanentemente de soluciones de emergencia.
Más allá de las vicisitudes económico-políticas, el mayor o menor recurso a disposición, está claro que a lo largo de estos últimas décadas fueron apareciendo nuevas concepciones de salud y de prevención, lo cual implicó la confrontación entre los diferentes paradigmas. Ya la OMS en 1948 gestó un importante avance al entender la salud como un estado de completo bienestar físico, psíquico y social, y no solo ausencia de enfermedad. Si bien hoy esta concepción muestra sus limitaciones, en el sentido que se plantea términos absolutos, a-históricos, indeterminados y estáticos. A partir de esta crítica Alicia Stolkiner plantea que la salud es la situación de relativo bienestar físico, psíquico y social, el máximo posible en un momento histórico y circunstancia social determinada.
Existen, según Alicia Stolkiner, dos concepciones más de atención en salud, más allá de la concepción liberal: la concepción tecnocrática normativa y la concepción participante integral.
La concepción tecnocrática normativa tiene sus raíces en la década del treinta, cuando el principio de la natural regulación del libre mercado mostró sus fisuras, obligando al mundo occidental a aceptar un concepto de salud nacido con los países socialistas: la planificación.
La planificación normativa mantiene el sueño positivista de la sociedad científicamente programada. El estado deja de ser un mero garante del contrato, y pasa a tener una participación más activa en el ordenamiento de las líneas a seguir por la sociedad. La equiparación saber-poder de positivismo coloca los resortes de la planificación en manos de aquellos a quienes se supone calificados para tal fin: los técnicos.
La salud es reconocida en su dimensión social, incorporándose aportes de la medicina social funcionalista, pluricausalista. Sin embargo, mantiene, aunque velado, el concepto positivista de salud en cuanto normalidad.
Se desplaza el eje de la demanda explícita (modelo liberal), al diagnostico de las necesidades de la población, necesidades avaladas como tal por los técnicos. Esta concepción asigna particular importancia a la prevención, dentro de un esquema que puede llamarse prevención normativa. Trabaja en actividades de promociones de salud, basadas fundamentalmente en la salud y en el saneamiento ambiental. Las decisiones son determinadas por aquellos que se suponen, sostienen el saber. La comunidad es llamada a colaborar.
La concepción participante integral
Alicia Stolkiner la analiza como un modelo en gestación, vinculada a la propuesta de atención primaria en salud, haciendo énfasis en el carácter transformador de alguno de sus postulados. Esta concepción configura una ruptura con la lógica tradicional en la construcción de conocimientos, y esta se torna inseparable de la acción. No hay aquí un lugar de salud absoluto, puesto que se apuesta al cuestionamiento y recreación permanente de los marcos referenciales.
Su concepción de la salud es la de una búsqueda permanente y activa de situaciones de bienestar, en la que se reconocen un rol protagónico al sujeto, que es quien reprocesara las propuestas de los profesionales y técnicos construyéndolas conjuntamente.
Esta propuesta se centra en la participación, como su nombre lo indica, sostiene que la misma es un hecho de salud mental, en la medida en que la recreación de los vínculos de solidaridad permite a las poblaciones salir de un lugar “imaginario” y (real) de sometimiento a una autoridad vivida como omnipotente y arbitraria.

Lo que hace comprensible la situación actual de la práctica social de la medicina argentina es conocer el desarrollo histórico. A principio de siglo los cambios ocurrieron en tres planos: en la medicina asistencial, las tareas desarrolladas por los médicos, y la estructura social, con sus necesarias interacciones.

En el área de la medicina no solo a habido cambios tecnológicos, sino fundamentalmente, cambios sobre la epidemiología de la enfermedad. La tuberculosis, la sífilis y las infecciones bacterianas, ya no son las principales causas de morbilidad como a principio de siglo, aunque siguen existiendo en las zonas más marginales de la argentina. En cuanto a la tecnología, de ser la medicina una práctica social artesanal, en la que el médico era un artesano, se ha convertido en una empresa de gran capital.

Alrededor del año 1910, la argentina recibía la inserción de una gran cantidad de inmigrantes europeos, así como la inversión y el desarrollo de capital de infraestructura. El desarrollo capitalista incipiente, hacia que estuviera en una fase de indiferencia con respecto al desarrollo de la fuerza de trabajo. El estado creía inagotable la fuerza de trabajo. El paludismo, la desnutrición y la indefensión eran la moneda de todos los días de los trabajadores argentinos.

Los socorros mutuos y las cajas de huelga fueron los organismos de solidaridad creados por los obreros para defender su salud de la explotación salvaje, permitiéndoles recuperarla con asistencia médica, o mantenerla con salarios que como mínimo regeneraran su fuerza de trabajo.

Es recién en el gobierno de facto de Onganía, cuando en respuesta a fenómenos como el “cordobazo” y a las múltiples manifestaciones populares, cuando surgen las obras sociales (ley 18.610), que unifica y la hace obligatoria.

Otra utilización fue el uso biológico de la medicina, para mantener una fuerza de producción en buen estado.

En las décadas del treinta y cuarenta, luego de la primera guerra mundial, el desarrollo capitalista, impulsa una mayor preocupación o conciencia a cerca de los costos de producción. No existe una reserva inagotable de la fuerza de trabajo si no se toma cuidado de ella.

A comienzos de la década del cuarenta, además del uso ideológico, se hace un uso biológico de la medicina, para aumentar la productividad de la fuerza de trabajo. Aparecen en el país, las plantas de quirófanos, y se perfeccionan los sistemas quirúrgicos y el mutualismo tiene una correlación con las formas para-estatales de obra social. El médico era general para todo propósito, y luego de muchos años, podía adquirir la especialidad. Aparición de los médicos internistas.

En la década del cincuenta y sesenta, lo que pasa en la sociedad es que ya no es suficiente el control sanitario, ya que además de este, es necesario el control social de la fuerza de trabajo, debido al desarrollo del sistema socialista en parte del mundo. Época de la revolución China, y al final de la década del cincuenta, la revolución cubana. Por lo tanto existe transformación y gestión farmacológica de los problemas sociales. Aparecen los tranquilizantes, los sedantes y los antidepresivos.

Predomina el uso biológico sobre el uso ideológico. Hay una extensión lenta de la seguridad social y las obras sociales; y una extensión de las técnicas quirúrgicas. Aparecen los laboratorios de análisis y las plantas de radiologías. Periodo de la llegada del peronismo al estado. Se crea el ministerio de salud pública, y su primer ministro es el doctor Ramón Carrillo, quien proyecta un seguro nacional de salud, en el que establecía la administración financiera y la coordinación de los servicios por parte del estado. Para que el sector público sea el principal y hegemónico efector produjo un rápido proceso de expansión de la infraestructura de salud. El gasto hospitalario, el gasto diagnostico y el tratamiento, empieza a acrecentarse en forma acelerada y es causante real del aumento en costo de salud. Esto sucede porque aparece lo que es llamado un tercer pagador.

Desde la década del sesenta a la actualidad, en la estructura social no sólo es necesario el control sanitario y social, sino que se extinguió la responsabilidad pública del cuidado de la salud, fue disminuyendo la responsabilidad estatal, a la vez que fue creciendo el sistema privado en medicina.

De todos modos, pese a la evidente desprotección por parte del estado, en lo concerniente a los sectores excluidos, a las condiciones del medio aptas para la existencia, a la prevención y promoción de la salud; existen programas nacionales, provinciales y municipales que se relacionan con la salud de la población.
Es en los medios de comunicación, donde se les da, generalmente, publicidad a las mismas, aunque esto no deja de ser un tema complejo.

En primer lugar, es un hecho conocido el poder que tienen los medios de comunicación como medio de influencia en la sociedad. De hecho, es la razón por la cual los políticos invierten millones en sus campañas, contratan publicistas, realizan videos guionados como estrellas de cine. Además es de tener en cuenta que en el país son pocos los dueños de los medios de comunicación, son grupos multimedios, lo cual les aumenta su poder.
En este sentido, no puede obviarse el hecho de que sirven para publicitar hechos de gestión que van más allá de su contenido.
A veces se parte de la idea de la “falta de información”. Esto supone que las personas disponen de todos los medios adecuados para cubrir su necesidad o su demanda y que el problema está únicamente en la falta de información.
Por ejemplo, se cree que si los destinatarios o consumidores son provistos de información sanitaria apropiada podrán ser capaces de “elegir” estilos de vida más saludable.
Esto oculta la responsabilidad del estado y la sociedad en el problema de la salud, y mientras nos sostengamos en la idea de que la información por si misma es un agente de cambio, estaremos desligándonos del problema, porque de cierta manera, la información está presente. Lo cual no quiere decir que no este entramada a imaginarios propios de cada persona, que distorsionan el mensaje. Agregando que quien aparece como mensajero, no siempre es la fuente más creíble para los distintos grupos sociales.
Cuando nos adentramos en el problema de las campañas estatales, no debemos dejar de tomar en cuenta, el desprestigio que poseen las instituciones de gobierno, que son quienes comunican determinado mensaje. A esto se le suma que en tiempo de crisis, como el que estamos viviendo en Argentina, las partidas para salud como las partidas para tantas cosas, no son de ninguna manera las ideales. Los salarios de los empleados municipales son realmente magros, y sabemos que más allá de las intenciones, cuando no hay proyecto político y el correspondiente sustento económico, lo único que sobrevive es lo que sirve para apagar incendios, los medicamentos, los tratamientos, las internaciones, que llegan tarde, cuando ya esta consumada la enfermedad. Entonces, si bien el gobierno adopta la posición sobre la salud de la OMS, no es cierto que sin una estrategia que comprometa diferentes resortes políticos, se pueda llevar a cabo. Lo que perdura es, muchas veces, una lógica asistencialista que no alcanza ni siquiera para cubrir los problemas que se han presentado. Mucho menos para prevenir o para promover salud.
¿Porque el estado debería invertir más en salud?, Laurell da respuesta a esto al considerarla como un bien público, determinado a partir de que la sociedad lo considera valioso, socialmente prioritario y decide asumirlo y financiarlo colectivamente. En nuestro país, tanto la educación como la salud pública, han gozado de apoyo mayoritario en la población. Es claro que constituye un bien colectivo.
En la ciudad de rosario, la salud pública fue uno de los ejes de las campañas del socialismo a lo largo de la última década, de hecho el ex intendente reelecto, y próximamente diputado, Hermes Binner, adquirió notoriedad como secretario de salud del gobierno Héctor Cavallero.
Por esta constitución histórica, además de una dimensión ética, consideramos que la salud es responsabilidad de la sociedad. No debe dejarse librada a la responsabilidad de las personas. No puede desconocerse las determinaciones económicas y sociales del ámbito dentro del cual se encuentran y actúan estos.

Para poder dar una correcta ubicación acerca de lo que se entiende por “promoción de la salud”, vamos a partir del origen de la concepción de ésta. Fue Henry Sigerist quién expresó que la salud se promueve proporcionando condiciones de vida decentes, buenas condiciones de trabajo, educación (gratuita) cultural física y formas de esparcimiento y descanso.
A partir de esto es que podemos dilucidar aún más el rol del estado en el área de la salud. Si decimos que se promueve salud a través de condiciones de vida decentes, ¿como podemos pensarlo en un país donde los niveles de marginalidad y pobreza alcanzan más de la mitad de la población? Si la oferta de desocupados es enorme, y la flexibilización laboral y el trabajo en negro la moneda corriente, ¿Cómo pensar la estabilidad que permita a las personas alzarse con un proyecto de vida, a la concreción de sueños, la satisfacción de necesidades como el esparcimiento y el descanso, la satisfacción de las necesidades que se generan en la sociedad con las que los sujetos se identifican?
Como lograr entonces un medio acorde para llevar a cabo los proyectos de vida sin tener en consideración estas variables. Cecilia Moise considera que la principal causa de la enfermedad sería la pobreza, y la falta de proyecto, la primera condición de enfermedad mental. ¿Cabría la posibilidad de pensar como agente de salud a un ministro de economía?, por ejemplo, y ¿por que no pensar en la comunidad como agente activo de transformación?, parece mejor que esperar la voluntad de los sectores hegemónicos, o de nuestros gobernantes.
Cecilia Moise, citando a Sivernet, nos dice que “no hay participación cuando se comparte información previamente seleccionada y procesada por una minoría.
La autora explica que cuando se socializa debe darse el total de la información disponible. Existen ideas de que ciertas informaciones deben pasar por una especie de filtro, que muchas veces hace imposible que la misma no llegue seleccionada o jerarquizada en cierto sentido. Pero a esta información se la debe proveer de un espacio de reflexión abierta, que permita la discusión para tomar decisiones, para definir como van a ser llevadas adelante esas decisiones, y para determinar como van a ser evaluadas las acciones que se desarrollen. Se estimula la participación si se socializa la información y se otorga un tiempo de reflexión. La participación de la comunidad en las decisiones sociales es un fin en si mismo, pero también es un medio esencial para el logro de la satisfacción de las necesidades de una manera eficiente y con la necesaria movilización social.
Implementación Metodológica

Tenemos la intención de dialogar en entrevistas con trabajadores municipales del área de Promoción para la salud, Promusida, Promoción Social y otras personas allegadas a la temática de la salud municipal, para a través de estos discursos, observar qué percibe por sus prácticas, por promoción y prevención de la salud, en que programas trabajan y de que forma se posicionan ante la problemática de la salud en general.
Además, la relación que cada trabajador de la salud instaura con sus destinatarios y las negociaciones que realizan, el modo de dirigirse hacia los sujetos y el lazo que construye.
Por otra parte, queremos conocer las ideas que sostienen estos trabajadores sobre la forma en que cada destinatario consume y se identifica con las significaciones que circulan, la apropiación que realiza en los temas de prevención. La forma de cercarnos a este fin es mediante entrevistas de tipo abiertas.



Entrevistas
Entrevista a Comunicadores sociales

M - Soy comunicadora social y hace un año que estoy trabajando en este área. La oficina de Comunicación Social tiene distintas tareas. Trabajamos lo que tiene que ver con la relación con los medios de comunicación, lo que comúnmente se llama hacer prensa, poder comunicarle a los medios lo que se esta haciendo, como se esta haciendo. La función sería hacer visible la actividad de la institución. Uno de los medios de hacer visible esto es a través de los medio de comunicación. Como se arman, se diseñan o se construyen acciones que permiten tener alguna presencia en los medios, y por lo tanto alguna visibilidad. Por otro lado hay un trabajo que tiene que ver con una cuestión más general de comunicación que no necesariamente pasa por la difusión en medios masivos. Un ejemplo es la campaña de tabaquismo…

D – Esta temática en especial (campaña espacios libre de humo de tabaco) lo tomó fuertemente el intendente, es una temática que trasciende al área de salud. Si bien muchas acciones se coordinan o se intentan llevar desde acá, no todas las cosas han pasado estrictamente por acá.

¿Por qué trasciende?

D – porque el que se pone a la cabeza de este proyecto es el intendente.

M – Se articulan las acciones más puntuales que no tiene que ver con “la campaña” masiva. Los cursos para dejar de fumar se arman desde acá… se financian desde la secretaria… pero la cuestión de “la campaña” masiva se articula con la intendencia, porque es un tema que especialmente le interesa al intendente.

D – píenselo como un tema eje de gestión.

¿Cuál sería a modo estricto la función que desempeña esta oficina?

M – por acá pasa lo que tiene que ver con el diseño de las estrategias de comunicación.

D – hay que pensar en el área de comunicación como un área de apoyo a todo lo que tiene que ver con la política de salud pública. La política en términos de lineamientos, de ideas, no objetivo, no en términos de política partidaria. Somos un área que vamos a estar apoyando las acciones de políticas de salud. Para que esas políticas de salud sean visibles, para que les lleguen a la gente, para que esas políticas de salud la gente las pueda comprender y hacer uso de ese sistema de salud.

M – la campaña puede no ser el mejor ejemplo porque, básicamente una campaña de difusión, necesariamente, la cuestión de la campaña es difundir esto de “convivamos en un ambiente sin humo de tabaco”… tiene que ver directamente con algo de alcance masivo. Cuando yo decía esta otra cosa de hacer visible algunas acciones de salud pública, son acciones que no necesariamente son masivas. Hacer visible alguna gestión en salud más puntual, que no hay ningún otro modo de que esto se vea si nadie lo cuenta. La razón de ser de la campaña es que se cuente. No se si me explico en la diferencia.

D – si el plan municipal de prevención de tabaquismo es solo una linda foto entre dos jugadores la campaña no sirve. Si no esta acompañado con un plan de cesación del hábito de fumar, si no esta acompañado con implementar que en todos los edificios públicos municipales no se fume. Si no hay un conjunto de acciones detrás de esta foto, esta foto no sirve. Si no se pelea en el consejo y en la legislatura una ley que prohíba la publicidad, de declarar todos los espacios libre de humo, y todas estas cuestiones, una campaña por si sola no sirve. La campaña no cambia la conducta de la gente. Esto tiene que ver con hábitos muy arraigados, es complicado y son temas muy complejos. De hecho, cualquier temática de salud que la pensemos en términos de campaña no han funcionado. Las campañas que se han hecho sobre el tema del sida en Europa, en el mundo, los indicadores de sida siguen subiendo. No solo una campaña se mide en estos términos de indicador, si el objetivo de una campaña es reducir el contagio del vih-sida a través del uso de preservativo, no han funcionado.

¿Qué diferentes disciplinas se encuentran en esta oficina?

M – dos comunicadores sociales (nosotros), un diseñador gráfico y un periodista. Nosotros apoyamos esta campaña de prevención del tabaquismo para que sea masiva en términos de difusión, pero no somos los únicos que armamos la campaña, y no solamente porque lo haya tomado el intendente, porque todas las otras acciones que nosotros difundimos, en algún punto por estas campañas, las arman otras áreas con las que trabajamos.

D – Ninguno de los materiales que se producen acá los podemos trabajar solos. Nosotros sabemos diseñar una estrategia de comunicación, cual va ser el formato de material que ese mensaje va utilizar, pero no sabemos acerca del contenido. El contenido en términos de conocer la problemática. Vamos a trabajar en el contenido en cuanto a su gramática, su ortografía, su estructura lingüística. Que lenguaje vamos a utilizar para dirigirnos a distintos sectores o grupos sociales que concurren a distintos establecimientos de nuestra red. No es lo mismo dirigirnos al barrio Toba, que estar comunicándonos con gente del distrito centro, porque hay niveles de instrucción que son distintos. Tenemos que producir un material que va ser representación de la secretaria ante otros organismos u, organismos internacionales. Ese material no va ser el mismo que va circular en los centros de salud.

¿Qué tipos de campañas han orientado hacia los sectores con menos recursos?

D – hay todo tipo de cosas.

M – vacunación…

D – a mi no me gusta el término “campaña”. No creo en la campaña, porque esta idea de campaña es la de difusión de un mensaje para que vos cambies tu conducta. Por eso a mi particularmente no me gusta el término de “campaña”. Yo hablaría mas bien de distintas temáticas que se hablan y se trabajan con la población. ¿Qué es lo que se trabaja? Todo lo que tiene que ver con salud pública. Temática de Dengue, vacunación, nutrición, procreación responsable.

Podrías contar un poco el proceso del este material que le llega a la gente, por ejemplo un afiche, lo que hay detrás antes de que le llegue a la mano a una persona

D – a la hora de definir un material para trabajar con, por ejemplo la temática de salud sexual y reproductiva, se empieza a pensar esto desde el “programa de salud integral de la mujer”. En la necesidad o no. Después nosotros vamos a trabajar con ese grupo de médicos, enfermeras, psicólogos que estén dentro del programa con esa temática, para ver cual es el mejor soporte para comunicar lo que ellos quieren comunicar. Hay todo un trabajo previo de reuniones, discusiones, si hay un formato o no para presentarlo. Hoy esta el tema de la ligadura de trompas. Como política de salud no queremos salir a decir “esta es la información, vengan a ver, las que quieran líguense todas las trompas”. No, esta no es la propuesta. El objetivo que esta marcado es que el médico que trabaja en la red conozca y sepa cual es la temática, cual es la legislación que lo respalda o no frente a este tema, y tenga un material para que cuando una mujer venga al centro de salud, y pregunte sobre esto, tenga un material para poderle explicar. Y en eso estamos discutiendo cual es el formato. Si va ser una carpeta de consulta interna, si va ser un cuadro que va estar colgado en la pared, si va ser un folleto que va tener en su escritorio y se lo va poder llevar la mujer. En eso estamos discutiendo. No podemos definir el formato si no tenemos bien en claro que vamos a decir y como lo vamos a decir.

La intención sería no persuadir a la población. Sería una campaña que esta más ligada a los médicos que trabajan en los centros de salud, y a partir de la pregunta, la inquietud de la gente…

M – en realidad sería, poder plantear… así como hay acciones que requieren mucho menos cuidado, como la difusión y utilización de anticoncepción oral, o la utilización de preservativos, que es un tema que esta instalado desde hace mucho tiempo, se viene trabajando también en acciones que tienen que ver con espacio de consejería, donde las parejas pueden ir a preguntar, los médicos manejan esto hace más tiempo. Para esta nueva acción, primero hay una nueva legislación al respecto, porque antes la ligadura de trompas estaba prohibida por ley; y que ahora esta permitida requiere un cuidado especial. No solo que el médico profundice en como es esta nueva posibilidad de hacer este trabajo, sino también en que tiene una diferencia con el resto de los métodos anticonceptivos, es que es un método anticonceptivo irreversible. Entonces, salir a hacer una campaña o una acción de comunicación sobre esto que diga “legalizaron la ligadura de trompas…”. Es una acción que requiere otro cuidado, porque requiere otro nivel de reflexión para tomar la decisión de utilizar este método anticonceptivo.

D – no es lo mismo que el municipio salga a decir “ponete un forro”, y te lo sacas y tenes un hijo, que “ligate la trompa y nunca mas”. Si no fue una decisión muy pensada y trabajada nunca mas pudiste tener hijos. Esto tiene que ver con cuestiones políticas, más allá de términos de lineamientos, tiene que ver con políticas partidarias. La iglesia juega un papel muy fuerte, los partidos políticos también. Hay una postura sobre esto. A mi parece bárbaro, uno puede decidir que hacer con su cuerpo, con su vida, con su relación en pareja, pero tiene que estar muy trabajado desde lo individual.

M – Ustedes preguntaban, entonces si las acciones estarían dirigidas a los profesionales en este momento… en este caso, sí. Porque tiene todas estas particularidad esta nueva acción en salud.

D – esto no quiere decir que en algún otro momento se prepare un material destinado a la población en general. En este momento no podemos estar pensando en un material de consumo masivo.

M – para agregar una diferencia entre este método y otro. Uno va a la farmacia y compra las pastillas, un preservativo, tiene las instrucciones y más o menos podrá vislumbrar como se utiliza. Necesariamente para hacerte una ligadura de trompas, aunque ya lo tengas super decidido y vayas dispuesta a no estuchar, tenes que encontrar un médico para que te ligue las trompas, no lo podes hacer sola. En este momento hay que trabajar en como esta preparado el profesional para atender esta demanda.

D – además, en esta racionalidad económica que domina al mundo hay que pensar en el dinero. Tampoco es rentable salir a decir “vengan cuatrocientas por día…”. Más allá de lo económico es una locura conceptualmente. El que tenga la inquietud se acercará, preguntará, y si están dadas las posibilidades se hará. Actualmente no se esta pensando en trabajar esta temática a nivel masivo, porque no es un tema que amerite para eso, si con métodos reversibles, el diu, el preservativo, etc.

Si a partir de determinada difusión, hubiese una respuesta negativa de la sociedad, supongamos que esto se haya hecho a nivel masivo, ¿puede ser que haya una vuelta atrás?

D – si, eso nos pasó. Se había trabajado un material sobre anticoncepción de emergencia, después salió un juez a decir que no estaba permitido legalmente el uso de esta píldora, y tuvimos que dar marcha atrás. Pero después se revirtió otra vez la medida legal y salimos adelante. Hay que ver cual es la situación contextual, que es lo que está pasando, para ver si este contexto te permite llevar adelante tal o cual acción.

En esa campaña hay diferentes posturas dentro del campo de la medicina, si es o no abortiva, ¿qué es lo que hace que una prevalezca sobre otra y se difunda?

M – es todo un posicionamiento político, político-ideológico. El debate sobre si en un aborto se mata a una persona o no. Esta gestión municipal tiene una política de respetar el derecho de la mujer, de decidir tener un hijo cuando quiera, y tiene que ver con trabajar fuertemente con los derechos de salud reproductiva, y con el ejercicio responsable pero libre de la sexualidad, y en este sentido las acciones en relación con la anticoncepción de emergencia encuadra en este marco.

D – todo derecho implica también una obligación, individual y desde lo colectivo. Esta es la postura, defendemos los derechos, pero detrás de todo derecho hay una obligación. Detrás de cada derecho individual hay una obligación individual, y detrás de cada derecho colectivo, también hay una obligación colectiva.

M – esta cuestión de si es o no abortivo es la misma situación que se plantea con uso del diu, donde hay un montón de gente, incluso profesionales, que afirman que es abortivo o no. Tiene que ver con esto de ¿quién dice la verdad y quién miente? Y, ninguno. En realidad la cuestión es que las verdades científicas tampoco son únicas, absolutas y universales. La ciencia también se mira la realidad desde distintos lugares. La ciencia también es política, ética, ideológica, no esta divorciado esto.

Antes nos decían que diferente hablarle a una persona que vive en el centro, que a una que vive en el barrio Toba. ¿Cuál es la estrategia cuando se tienen que dirigir a un sujeto perteneciente a una cultura diferente?

D – lo ideal es trabajarlo con la gente que esta en el terreno. Si tengo que trabajar algún mensaje o material destinado a la comunidad Toba, tendría que trabajar con el centro de salud, y las instituciones que están vinculadas cotidianamente con esa comunidad. Diseñar un material atrás del escritorio en esta oficina es una burrada. Me parece profesionalmente una falta de respeto a esta gente que tiene una cultura diferente a la mía, ni buena ni mal, diferente, otra forma de entender el mundo, otra forma de entender lo que es un trabajo. Para el ciruja que revuelve el contenedor, el residuo, que para mi es basura, es comida para él. Tiene que ver con conceptualizar las cosas de manera diferente. ¿Cómo él puede entender que para mí ese residuo es basura y para él es comida? Un cartón de leche que yo tiro de mi casa, para el otro es una maceta de un proyecto comunitario que esta haciendo. Es poder pensar desde el lugar del otro, es muy difícil. Yo no vivo en ese lugar, yo no estoy en ese cuerpo, no vivo en esa realidad, no me pasan las mismas cosas… es todo un laburo, que los mensaje que yo construya puedan llegarle a esta gente. Y obviamente tiene que estar trabajado con la gente que esta en esas comunidades. Un material gráfico, un video, lo que fuera, por sí solo no produce nada, tiene que estar trabajado o mediado por todas estas personas que están en esa realidad.

Antes nos dijiste que las campañas fracasaban. ¿Por qué se reincide?

D – no, yo lo que dije es que, la experiencia que podemos estar leyendo en mucho lugares del primer mundo con la temática del sida han fracasado.

M – es solo una campaña de difusión, a eso se refiere. ¿Por qué se intenta, o se sigue intentando solo con eso? Esto es una opinión particular. Me parece que hay dos cuestiones. Por un lado porque sigue imperando la lógica, del sentido común, si es que existe un sentido común, una lógica de comunicación que implica que la comunicación es mera transmisión de información y que es verdad. Si yo te digo, “te vas a contagiar de sida, no tengas relaciones sin preservativos”, implica que vos inmediatamente vas a ponerte un preservativo porque entendiste, comprendiste, tomaste conciencia y te apropiaste de todo ese mensaje, como para cambiar radicalmente un hábito que hacías siempre. Esta lógica de comunicación tiene que ver con un paradigma…

D – perdoname, y si no lo venias haciendo, ayer leía un informe, que lo menores de catorce años que ya mantuvieron su primera relación sexual decían, “conocemos los métodos anticonceptivos”, y más del catorce por ciento, en su inicio sexual, no había utilizado preservativos porque no sabía como ponérselo. Acá algo está pasando. Difundo un mensaje “ponete el forro para tener relaciones para no contagiarte de sida”, y un pibe de catorce años, no hablaba esta investigación en cuanto a nivel de instrucción, grupo social ni nada por el estilo.

Pero es algo que se nota en todos los grupos sociales

M – aparte todos estos mensajes no toman en cuenta toda la cuestión de los tabues, de los mitos, fantasías y fantasmas que hay en relación, ni con el sida, ni con el uso de preservativos, ni con los imaginarios sociales. Sigue siendo muy fuerte esta idea de la comunicación como transmisión de información, que es una idea de comunicación funcionalista, del paradigma positivo funcionalista. Esto que se sigue enseñando en las escuelas, de que el circuito de la comunicación es, Emisor – mensaje – Receptor, que el Emisor en algún momento se transforma en Receptor y entonces se da vuelta la torta. Que si comparten el Código, que nunca está muy claro a que se refieren con Código, pareciera que es solo el idioma, no debería haber interferencia allí. Si fuera tan fácil todos nos comprenderíamos perfectamente, por lo menos los que hablamos una misma lengua.

D – lo loco de todo esto es que esta teoría, que fue gestada en la década del cuarenta, encargada a dos ingenieros en telecomunicaciones, para mejorar la comunicación telefónica. Si trasladamos la comunicación entre dos aparatos, dos máquinas, a los hombres… no esta mal poder pensar como se empezó a pensar esta idea. Pero si venimos sesenta años después a seguir manteniendo la misma idea.

M – por otro lado las primeras ideas de comunicación no son esas sino que vienen de la Grecia antigua. Donde tenían una idea de comunicación mucho más piola que esta. Los primeros que empiezan a pensar que la palabra no es igual a las cosas, sino que es una representación, particular, sesgada, más o menos individual, más o menos social, de los fenómenos a los que refieren, fueron los griegos. De eso nos olvidamos cuando aparece el funcionalismo con esta lógica.

¿Cómo hacen para medir el impacto de una campaña?

D – no me gusta mucho la palabra impacto. Muchos la miran como una cuestión de punto negro, y otros como una cuestión de ni tan bueno, ni tan mala. Esto del impacto tiene que ver con una forma o un indicador que yo voy a tener en cuenta para evaluar. Yo creo que hay distintas formas de poder evaluar una acción, o como estamos llevando adelante el trabajo. Uno tiene que poder pensar indicadores del proceso, como se van dando este diseño, para revisar que no nos estemos equivocando en lo que estamos haciendo. Otro tipo de evaluación tiene que ver con el resultado, si lo que yo me he planteado como objetivo a lograr se está cumpliendo o se cumplió, no tanto que ver con el impacto, que se va a medir a largo plazo. Si trabajo cuestiones que tienen que ver con la desnutrición o vacunación ¿Cómo yo mido la apropiación de la gente a los tres meses de emitido un mensaje?

M – porque tiene que ver con esta misma cuestión que decíamos. Los cambios culturales son muy complicados, son muy lentos, son muy mínimos, se dan muy despacio y muy de a poco. Entonces, el impacto si es posible medirlo es a muy largo plazo.

D – si la pregunta es ¿Cómo medimos el impacto desde acá? La respuesta es no se hace. Porque esto tiene que ver con como se construye la comunicación en este lugar, esa cuestión no se modifica. No es la comunicación como nos la estamos planteando nosotros. Acá la comunicación es los programas, o ciertos y determinados problemas, ciertos y determinados proyectos, y ciertas y determinadas personas, aparezcan en los medios de comunicación. Comunicación igual prensa. Para nosotros no es así. Por eso, como somos personal técnico en el municipio, nosotros estamos trabajando en otra línea. Que nos estas llevando tiempo, sí. Que la realidad de hoy no se acerca ni a veinte metros del ideal nuestro, es verdad. Para poder transformar las cosas hay que estar adentro, si yo me quedo fuera criticando y criticando, y no hago nada, es muy fácil. Más complicado es estar acá tratando de transformar esta situación, o que se comprenda, que la comunicación es muchísimo más complejo que emitir un mensaje para que el otro lo reciba y cambie su actitud.

En un trabajo de investigación hablaban de que chicas adolescente entre trece y catorce años, tenían información, pero existía un imaginario que tener un acceso a las pastillas, al preservativo, era el permiso para una sexualidad ligada a la promiscuidad. Tenían información, pero no venía de sus madres, a quien ellas respetaban, porque no querían decirlo, para que sus hijas no fueran unas “loquitas”.
¿Cómo se enfrentan ante imaginarios tan arraigados?

D –lleva muchísimo tiempo de trabajo. Yo soy un poco más grande que ustedes, y la sexualidad era un tema que no se hablaba abiertamente. Y como en mi familia, eran en la familia de mis amigos y en la mayoría de la gente de mi edad. Hoy, yo no sé si eso es tan así. Me parece que esto está un poco más libre. Mi hermana tiene un hijo de diez años, y cuando sale el tema más de uno se pone incomodo y no sabe como abordar la situación, e intentamos de que este tema se hable. Igualmente yo no sé si está liberada la temática como para que no hayan mitos o tabúes. Yo creo que todavía existen, es un tan complejo, tan íntimo, no sé porque es tan complicado de que se pueda hablar de la misma manera de un “che, qué comemos esta noche?”. La sexualidad es parte de nuestra vida, es parte de nuestro cuerpo, es cotidiana nuestra. No entiendo… esta mal dicho no entiendo. Hay muchísimas variables por las cuales esto no ha cambiado. La cuestión de la religión es muy fuerte. La institución iglesia es de un nivel de perversidad y de locura que esta atravesando todo esto. No ver estas cosas es negar que haya un problema sobre esto. Igualmente, en esto que vos contabas, yo daba clases en una escuela secundaria, cuarto y quinto, lo que hoy sería segundo y tercero polimodal, de nivel socio-económico muy alto para lo que es la ciudad nuestra. En un momento, la materia que yo desarrollaba no tenía nada que ver con sexualidad, en una clase una chica preguntaba como se le colocaba el Diu a una mujer. Le responde una compañera de atrás y le dice “… funalita no sabes… por la boca”. La pregunta que yo me hacía es, a nivel socio-económico alto, acceso a información de lo más diverso, acceso a internet las veinticuatro horas en la escuela y en la casa, ¿qué pasa, entonces, con una chica en otro nivel socio-cultural, por llamarle bajo, a la misma edad? También tiene información, o no tiene información, importa cual es el uso de esa información, esto es lo que nos interesa.

Claro, recursos materiales no garantizan recursos simbólicos

¿Qué sucede cuando hay disidencias entre la política de salud del municipio y ustedes?

M – nosotros desde la oficina compartimos una idea política de salud que no necesariamente esta hecha carne en cada médico que trabaja en la red. Tenemos una concepción de salud, que la salud debe definirse por lo positivo, que la salud no es la ausencia de enfermedad. Sino que tiene que ver con una construcción que apunta a una determinada calidad de vida, pero que se define por lo positivo. La apuesta fuerte no es a la atención, aunque se sabe que estamos en una situación económico-política del sistema global que hace que se invierta mucho dinero en la atención, sino en realidad la apuesta es a la prevención y a la promoción de la salud. Este es el concepto de salud sobre el que se gestiona en el municipio. Este es el ideal sobre el que se trabaja y hacia donde se tiende, más allá de que hay una situación económica y política puntual, que hace que la gente se enferme mucho, y entonces tenga que haber mucho dinero y presupuesto dedicado a la atención de la salud. Pero se trata de no perder de vista que la salud no es la ausencia de enfermedad.

Por ahí la pregunta era ¿Qué articulación hay entre la teoría y la práctica? ¿Qué resto hay entre lo que se hace y lo que se dice? Porque la definición de la O.M.S. suena muy lindo...

M – me parece interesante pensar eso, porque pueden suceder dos cuestiones. Una es que esto sea solo un discurso, que tomo este discurso porque es el discurso de la OMS y es lo que queda bien, y es lo que hay que decir, porque es políticamente correcto, y yo luego actúo de un modo totalmente contrario. Y hay otra posición que tiene que ver, no, con trascender lo discursivo, pero no podemos desconocer que la salud de las personas esta muy condicionada por su vida cotidiana. Las condiciones de vida en tanto trabajo, higiene de su hogar, confort, stress, como es el barrio, si tiene cloacas, si ha tenido enfermedades hereditarias, pero que tuvieron un origen que no es hereditario sino social. Sobre todo en Latino América, porque en Europa es diferente, uno no puede abstraerse de que más del cincuenta por ciento de la gente vive en condiciones que no son favorables, o que no tienen que ver con una vida saludable. Aun los que tenemos una situación económica básica vivimos con un montón de stress, de miedo a perder el trabajo, corremos noche y día… son condiciones de vida no saludables, que hacen que una política de salud pública, que crea que la salud se debe definir por lo positivo, y que debe tener a la prevención y la promoción, no pueda descuidar la atención, la asistencia. Porque la gente se enferma porque vive en un barrio sin cloacas, tienen cinco trabajos y corren todo el día, tienen la casa armada sobre un basural, está quien no tuvo para comer y su hijo nació desnutrido, porque no puede comer carne y está anémico; un montón de situaciones que tiene que ver con lo cotidiano que hacen que las personas se enfermen.

D – pero a su vez, esto que Cecilia explicaba, de cual es la idea que predomina o que se pretende lograr desde este concepto de salud, esto no quiere decir que no haya contradicciones, esto no quiere decir que estemos todos de acuerdo. Es la idea rectora, la idea eje, que uno persigue como el ideal, como una utopía, pero todo el día estamos enfrentando contradicciones.

M – esto que yo les decía, es una línea política, pero no quiere decir que cada una de las personas que trabajan en salud, realmente hayan hecho carne este discurso.

D – quiero dejar en claro que esto atraviesa toda la estructura de la salud municipal. Cuando hay problemas de presupuesto, esta racionalidad económica que domina al mundo, y que se define que se recortan todos los gastos, y solo se compran medicamentos, estamos repitiendo una lógica asistencialista. No digo que ni que esta bien, ni que esta mal, no sé. Esto no es lo que intentamos pensar que es la salud, no hay que hacer esto, no sé. Está bien, hay que garantizar la asistencia, pero si estamos pensando que la salud es otra cosa, veamos como le destino el presupuesto a las áreas que tienen que ver con la prevención y promoción de la salud.

Por ejemplo, esta bien asistir a alguien que tiene chagas, pero también sería mejor construirle una casa para que no tenga contacto con las vinchucas. ¿Apuntaría a eso lo ideal? y estaría articulado con un plan económico, un proyecto de trabajo…

M – pero estas cuestiones tienen que ver con la política macro.

D – pero también tiene que ver con la fragmentación que tiene la salud en este país. Que rol juega lo público y lo privado. También esto sería desconocer que **** durante mucho tiempo a puesto a los ministros de salud de la provincia.
Yo no digo esto esta mal. El tipo esta defendiendo su negocio. Detrás de cada sanatorio no ve quien se esta muriendo, quien no se está muriendo, quien está bien, quien está mal, ve un billete detrás de eso. Y está bien, en este capitalismo… porque por más que vayas por una angina, te mandan a hacerte veinte mil estudios, para que sea redituable económicamente.

M – en la lógica de la salud privada lo importante es que la gente se enferme.

¿Y eso tiene que ver con la liberalización? la salud entendida como una mercancía,
¿La salud pública es la única que se ocupa de la prevención?

M – ahora hay alguna cuestión como de prevención que esta siendo tomada por algunos lugares privados, pero no es lo que impera en la lógica.

D – esto también esta atravesado por lo político. Hoy el ministro de salud de Santa Fe esta puesto por el ministro de salud de la nación. En esta ciudad tenemos la particularidad de que en lo público hay un nivel del municipio y de la provincia que se superponen, no que uno es mejor y el otro peor, no, los dos se superponen, trabajan en muchos casos con la misma población o sector poblacional, y por otro lado tenemos el empuje de las corporaciones privadas, donde nosotros no nos queremos quedar si una obra social porque, si nos pasa algo tenemos que ir al hospital. Donde tenemos el imaginario de levantarnos a las cuatro de la mañana para pedir turno. Es real, no que en todos los casos tengas que hacer eso, pero esto estas circulando por nuestras cabezas, porque durante años y décadas esto funcionó así, y en muchos lugares sigue sucediendo esto. Cuando vos decías, esta muy bien que el estado asista al que tiene chagas y que le construya una casa ¿quién es el responsable de construirle una casa a ese chagásico, el municipio, la provincia, la nación? Nadie se hace cargo

M – la pregunta me parece que es más de fondo, no es ¿quién es el responsable de construirle una casa? Sino ¿quién es el responsable de que este tipo vivía en un lugar que había vinchucas? No podía vivir en otro lugar, es como anterior incluso. Lo que hacemos es construirle una casa al tipo este que ya es chagásico, y va ser chagásico toda su vida además.

¿Qué también tiene que ver con lo cultural? ¿La limpieza de todos los días al rancho, impediría las vinchucas?

D – no sé. Hay que analizar cada caso en particular.

¿Pero se puede dejar librado a la persona?

M – cuando decimos quien es el responsable no estamos buscando un nombre y un apellido. ¿El estado es responsable, si el estado no es responsable, quién es?

D - ¿quién es el estado? Y el estado somos todos. No todos tenemos el mismo nivel de responsabilidad en el estado, pero a la hora de que yo me meto en el cuarto oscuro soy parte de esa decisión.

M – bueno, no vamos a empezar a discutir sobre la democracia representativa o no.

D – no, pero digo, contra ese cuarto oscuro, hay un aparato de manipulación ideológica. Por ejemplo, si yo no tengo para comer y cae este político con una caja de comida, y un cheque de cien pesos, como ha sucedido.

M – como ha sucedido en el norte hace unos años, que se decía que le daban una zapatilla, y si ganaba le prometía la otra.

Digamos que los medicamentos genéricos es una lucha contra las corporaciones. ¿Hay pequeños avances a partir de este gobierno?

D – esto viene impulsado del ministerio de la nación, porque esto necesita una regulación nacional.

M – por otro lado, un ministerio de salud de la nación, que no tiene hospitales, que no tiene centros de atención ¿en qué usa su dinero? ¿Cuál es la razón de ser, si decimos que hay que descentralizar y regionalizar? La razón es esta, tiene que regular, tener normas y tiene que direccionar políticas de salud. Tiene que garantizar que en todos los lugares del país haya políticas de salud, que tiendan a construir condiciones de vida saludables. No hace más que una parte de lo que tiene que hacer.


Análisis de la entrevista a dos comunicadores sociales del C.E.M.A.R.

La comunicación es muchísimo más complejo que emitir un mensaje para que otro lo reciba y cambie su actitud.
Estas palabras, que nacen de los comunicadores sociales con quienes llevamos a cabo la entrevista, son el vértice donde puede analizarse diferentes aspectos que fueron enunciados.
En primer lugar, la función que les ha sido otorgada, es la de hacer prensa. Ellos trabajan en un ámbito de dependencia del municipio de rosario, y son encargados de hacer visible no solamente las campañas o proyectos masivos, sino también la actividad institucional. Es importante destacar que uno de los fuertes resortes políticos de los gobiernos socialistas, desde principios de la década noventa hasta ahora, ha sido la salud pública, con lo cual hacer visibles determinadas áreas y proyectos, es también una forma de mostrar el accionar del gobierno a poblaciones que quizás no utilicen esos recursos. De todos modos, para ellos comunicación no es hacer prensa, como dice la frase de inicio, se trata de algo muy complejo.
Adentrada la conversación, aparecen distintas problemáticas y diferentes modos de intervención. Cuando se trata de una campaña masiva, no sirve de nada si esta no esta sostenida por un respaldo jurídico, un apoyo político que de cuenta de estos programas. Cuando se trata del tabaquismo por ejemplo, si no hay prohibición de la publicidad del tabaco, impedimentos de fumar en lugares públicos etc., es solamente una linda foto (alude a jugadores de equipos de fútbol de la ciudad en una campaña municipal).
En el caso de las intervenciones en los sectores más humildes, hacen hincapié en la diversidad cultural, lo que para unos es basura, para otros es alimento, lo cual desprende de que la comunicación debe pasar por las personas que conviven y están en ese medio y no soluciones detrás de un escritorio. En ese caso, sugería uno de los comunicadores, el trabajo común junto a la comunidad para construir los enunciados que sean más viables.
Las propuestas deben respetar en menor medida los desarrollos culturales de una población, reconocen que la anticoncepción oral y los preservativos están instalados en la sociedad, pero que otros métodos requieren de cierta sutileza, que hay que ir poco a poco con cierta precaución, como es la pastilla del día después o la ligadura de trompas. Esto va en consideración de la condición de carácter público de un bien, que según Laurell, se determina a partir de que la sociedad lo considera valioso y/o socialmente prioritario, y decide asumirlo y financiarlo colectivamente.
Pero también aparece la lectura de determinadas instituciones como la iglesia, que hacen resistencia al cambio social, y lo que la colectividad considera un bien público, como es el tema de la salud reproductiva.
Esto de tener una visión particular, si se quiere diferente del lugar que a uno le determinan, no solo es sano, sino que parte de una interpretación y una forma de conquistar los lugares públicos.
Ellos mencionan la concepción de salud de la OMS, en función de que debe entenderse desde lo positivo y no solamente desde la ausencia de enfermedad, para así buscar la prevención y promoción de la salud. Este discurso, según dicen, no necesariamente lo llevan a cabo todos los trabajadores de la red municipal.
Pero no solo es eso, si no hay recursos que permitan sostener proyectos a largo plazo para intentar revertir hábitos poco saludables, se queda librado a la asistencia, en lo que tiene que ver la enfermedad consumada y un dispositivo generalmente ligado a la medicalización para intentar acallarlo. No se puede desconocer que la salud de las personas esta condicionada por su vida cotidiana. Hablamos de condiciones de vida en tanto trabajo, higiene del hogar, confort, como es el barrio, si tiene cloacas, etc. Para Cecilia Moise se debería tener presente que la pobreza seria la primera causa de enfermedad, y la falta de proyecto la primera condición de enfermedad mental.
Hay una revalorización de los griegos en función de que ellos tenían una idea de comunicación más adecuada que la de mera transmisión de información del paradigma positivo-funcionalista, los primeros que empiezan a pensar que la palabra no es igual a la cosa, sino que es una representación, particular, sesgada, más o menos individual, más o menos social de los fenómenos que refieren, en síntesis, La comunicación es muchísimo más complejo que emitir un mensaje para que otro lo reciba y cambie su actitud.
En la entrevista también se toca el tema de la fragmentación de la salud, el rol que juega lo público y lo privado. Incluso la presión y el poder que ejerce lo privado sobre lo público. En este sentido aparece como imaginario mítico que para pedir un turno en un hospital público hay que levantarse a las cuatro de la mañana, cuando según ellos no es así. A esto podemos agregar, que en los casos en que son ciertas las fallas en la atención, es liza y llanamente porque se las ha dejado caer a las instituciones públicas, que por razones lógicas es la única fuerza capaz de generar esfuerzos para promover salud y para la prevención. Además de garantizar una buena cobertura a todas las capas sociales.
En cuanto a la responsabilidad de la salud aparece el estado como quien debiera ser el benefactor, aunque el estado parece ser más bien un concepto abstracto para ser llenado de sentido. Allí aparecen dos concepciones distintas, ¿quién es el estado? ¿Somos todos o son algunos?, ¿participamos todos? ¿O existe manipulación ideológica?



Entrevista a encargada de un centro comunitario (Distrito Sur, Saladillo)

-¿Quién esta a cargo del centro comunitario?

Este centro comunitario no depende ni de la provincia, ni de la municipalidad, ni de la nación. Fue abierto por iniciativa mía, interesada en poder servir algo para comer a los chicos. Yo pedí el permiso para que me dieran la posibilidad de abrir un comedor comunitario, pero hace tres años que estoy esperando y no creo que me lo permitan… la municipalidad da al centro la copa de leche solamente. Y después de pelearla mucho el estado me facilitó los remedios que están acá.

-¿Quién financia el gasto del centro?

Yo no pago alquiler de este lugar, me lo dio la municipalidad, lo que pago son los impuestos y los pago de mi bolsillo. Pero no me da la plata como para hacer las reformas del edificio que se necesitan, así que en la parte de arriba en donde tengo los medicamentos que me da el estado, tengo que andar corriendo el armario en donde están porque sino les agarra la humedad, así que les puedo decir que la ayuda que dan de esa forma no nos sirve de mucho, aunque por lo menos tenemos los remedios necesarios para la gente.

-¿Usted tubo algún tipo de capacitación por parte de la municipalidad acerca de temas referidos a la salud?

Si, la otra vez tuvimos un curso acerca de la reproducción sexual, acerca del cuidado, y a mi me sirvió de mucho ya que por ahí vienen adolescentes a hacerme algún tipo de preguntas sobre ese tema y yo no se mucho que decirle... no soy médica.

-¿Usted cree que la información que se da tiene efectos positivos en la gente?

Mira… le prestan atención en el momento que lo leen, después se olvidan. Yo no se la verdad si los folletos es la mejor forma de informar… los chicos lo agarran los leen así nomás y los tiran. Además no son solo los chicos, la gente grande también le presta poco interés y sobre todo me ha tocado estar con personas mayores a las que no les gusta que se hable del tema de sexo. El estado me manda cajas con preservativos, eso si los adolescentes lo vienen a buscar, pero a decir por los resultados que después se ven, en el momento del sexo se olvidan de llevarlos. Lo mismo pasa con las chicas que vienen en busca de las pastillas anticonceptivas, vienen se atienden por el ginecólogo, se llevan las pastillas, y después no las toman. A veces hay chicas que no están bien informadas o no tienen el apoyo en la casa como para hablar de ciertos temas… y eso que estamos en el 2005… parece mentira que ciertos temas no se hablen en casa cuando están todo el tiempo en la televisión.

-¿Sobre que otro temas contienen información los folletos o propagandas que se reparten?

A veces traen información acerca de adicciones… no mucho más.

-¿Qué profesionales se encuentran trabajando en el centro comunitario hoy en día?

En este momento están trabajando un médico clínico, un odontólogo, un pediatra y un psicólogo.

-¿Cuál es el área más demandada por las personas que concurren al centro?

Hay mucha demanda del médico clínico y últimamente de psicólogos, muchas madres vienen con sus hijos en busca de atención psicológica para los nenes.

-¿Los profesionales tienen algún tipo de sueldo por su trabajo?

La mayoría cobra un bono contribución que va desde uno de dos pesos. El odontólogo por ejemplo tiene un bono de dos pesos pero se lleva uno por paciente, el otro peso lo deja de fondo para el centro. Lo mismo hace el psicólogo.

-¿Usted cree que la nación, la municipalidad o la provincia tienen en cuanta al centro comunitario?

Cada vez que hay alguna reunión nos invitan y vamos, pero no pasa más de una reunión, y el centro no deja de ser un número más. Esas reuniones no nos ayudan en nada. Como verán no es nada fácil trabajar en un centro comunitario nadie escucha lo que pasa acá adentro, así que lo único que nos queda por hacer es ponerle ganas y trabajar con la mejor onda posible, este centro le da la copa de leche a 250 chicos y lo tiene que seguir haciendo.



Análisis de la entrevista a la encargada de un centro comunitario

No es nada fácil trabajar en un centro comunitario nadie escucha lo que pasa acá adentro, así que lo único que nos queda por hacer es ponerle ganas y trabajar con la mejor onda posible, este centro le da la copa de leche a 250 chicos y lo tiene que seguir haciendo.
El estado argentino, debilitado, despojado de sus áreas específicas, con una fuerte descentralización y con una sociedad civil, por su parte, que hoy se moviliza bajo el principio fundamental de la lógica del mercado o sea lograr de los productos y servicios un mayor ajuste entre la oferta y la demanda.
Dentro de este marco generalizado, los procesos sociales, económicos y políticos que se están produciendo, estimulan a su vez la descentralización operativa y es así que las provincias, los municipios, ven condicionados sus magros presupuestos al tener que hacerse cargo permanentemente de soluciones de emergencia.
En este punto de crisis, existen personas que toman actitudes activas para intentar suavizar el sufrimiento de las personas. Los gobiernos suelen subvencionar estos pequeños emprendimientos, ya que constituyen un alivio para la demandada salud pública, y porque se instalan en las áreas geográficas críticas, de invisibilidad, lo que la política generalmente deja afuera de sus planes y presupuestos.
El estado solo aporta algunos elementos básicos como pueden ser medicamentos y la copa de leche, sin tener en cuenta en que lugar serán servidos y como serán almacenados, no me da la plata como para hacer las reformas del edificio que se necesitan, así que en la parte de arriba en donde tengo los medicamentos que me da el estado, tengo que andar corriendo el armario en donde están porque sino les agarra la humedad, así que les puedo decir que la ayuda que dan de esa forma no nos sirve de mucho.
Esto implica que ni siquiera existe un apoyo profesional, ni material. Se deja librado a personas mejor o peor preparadas (lo cual no es indagado), sin una cobertura oficial, sin un respaldo legal, ni salarios, etc a combatir ante una crisis que desborda a cualquiera más allá de su buena voluntad.
Cuando nos dice “no se la verdad, si los folletos es la mejor forma de informar”, desde nuestro punto de vista, lo que se hace es una reducción del proceso de transmisión de la información a algo mínimo como puede ser un folleto. Para nosotros la información circula cotidianamente entre los individuos de una comunidad, pero esto no significa que les posibilite elegir un modo de vida más saludable, ya sea porque no se cuenta con los elementos para llevar a cabo dichas recomendaciones, o que en estos folletos no encuentren una identificación con sus costumbres y prácticas sociales. La información por sí misma no es agente de cambio. Detrás de este concepto, entendido de ese modo, se oculta la responsabilidad del estado y la sociedad con respecto a la salud. Pensamos que cualquier programa que se centre en la promoción de salud y prevención debe estar incluido en un proyecto político, económico y social más amplio, que posibilite poco a poco el cambio en las conductas nocivas arraigadas en la cultura. De nos ser así nos encontraríamos dentro de una lógica asistencialista que hoy en día predomina en la salud pública argentina. Esto se puede leer en la entrevista cuando expresa lo siguiente: El estado me manda cajas con preservativos, eso si los adolescentes lo vienen a buscar, pero a decir por los resultados que después se ven, en el momento del sexo se olvidan de llevarlos.


Entrevista a trabajadora del área de educación del Promusida

-¿En que consiste tu trabajo?

Trabajo en el área de educación del programa municipal de sida, este es un programa que existe en la ciudad desde el año noventa y tres, fue conformado inicialmente por equipos de profesionales del campo de la salud y personas viviendo con vih. Había psicólogos, médicos, psiquiatras, trabajadores sociales, pero más que nada entre psicólogos y médicos. Se convocó a las personas viviendo con vih, a armar este proyecto de trabajo, buscando la participación de las personas afectadas por la epidemia en la elaboración del programa; y con muchas reestructuraciones del programa llegamos hasta hoy.
El área de educación esta desde el año noventa y siete. En mi caso yo había empezado a trabajar con personas viviendo con vih, y después se nos ofrece pasar a integrar el área de educación. Éramos un equipo interdisciplinario, había licenciados en ciencias de la educación, psicólogos, licenciados en ciencias políticas y personas viviendo con vih. Así fuimos armando un equipo en el que hubo que empezar a pensarlo todo, porque en realidad no había antecedentes de trabajo en educación sobre este tema. Nos ayudó mucho experiencias, por ejemplo un trabajo de Susan Sontang sobre la temática del Cáncer, tomamos este trabajo porque en el se trabaja el tema del Cáncer en el siglo veinte, como esto era percibido por la población. Porque en el trabajo en prevención una cosa es la enfermedad en sí, y otra cosa es como la gente vive estas enfermedades, los padecimientos, como lo sienten. Por eso es importante para nosotros empezar indagando las representaciones que tienen los colectivos con los cuales trabajamos sobre esta enfermedad o sobre sexualidad, ya que son problemáticas tan asociadas, la sexualidad, la discriminación, los prejuicios.
En nuestro trabajo en prevención, nosotros tenemos dos actores principales, los docentes y los adolescentes y jóvenes. Hacemos tareas diferenciadas para unos y para otros. Con los docentes empezamos con jornadas de formación, y luego a estos docentes los convocábamos en la misma formación, capacitación, a elaborar proyectos para aplicar en el aula o en la escuela. Luego, ellos a lo largo de los años nos empezaban a derivar, por convocatoria nuestra alumnos que venían a capacitarse al programa. Con ellos hacíamos una capacitación específica para que ellos hicieran acciones de prevención entre sus pares, con la escuela o con otras escuelas que demandaban profesionales al programa. Entonces nosotros oficiamos grupos de jóvenes capacitados para que trabajen con otros jóvenes; y nosotros los profesionales ir y escuchar o hacer tarea con docentes o padres.

-¿En qué consistía el trabajo que realizaban con los docentes?

Las jornadas de formación, esto fue todo una definición, porque decíamos ¿capacitar o formar? En realidad abría procesos de formación permanentes, ese es nuestro objetivo, nuestro deseo también. Porque lo de capacitación parece que refuerza esta idea que hay en la educación de que vos vas, te capacitas, tomas las recetas, las sabes y te las arreglas solo en tu escuela, en realidad esto no funciona así, no da resultado, pero se sigue haciendo. Entonces nosotros pensábamos en formación, porque se trata de abrir espacios para reflexionar sobre ¿qué es la salud? ¿Cómo pensamos la salud en las instituciones, en nuestra práctica? Y poder pensar con los docentes sobre nuestras prácticas ¿qué es lo que estamos haciendo? ¿Cómo podríamos mejorarlo? Sobre nuestra salud, nuestra sexualidad, para luego estar en condiciones de poder escuchar desde un lugar menos prejuicioso a los jóvenes, o a los niños con los que trabajamos. Entonces la capacitación tenía distintos módulos, uno que eran los diferentes conceptos de salud, y prevención; después pasábamos a trabajar la sexualidad en los niños y adolescentes; después el complejo vih-sida, esto lo tomábamos de Mabel Grinber que es una antropóloga que ha investigado la temática del sida, y que lo define al sida como un problema social complejo mucho más que una enfermedad transmitida por un virus; y después agregamos un módulo que tiene que ver con lo jurídico, para que los docentes conozcan las leyes. Una de las cosas que apareció en las primeras jornadas es esto de ver el secreto profesional, que todo el mundo cree que es del médico, del psicólogo, o del campo de la salud, y el secreto profesional también debe ser tenido en cuenta por los profesionales de la educación. Pero esto se desconocía, hay poca ética, en las reuniones de los docentes hablan de los alumnos como si fueran cosas. Entonces poder charlar un poco eso, para tener un comportamiento cuidadoso con estas personas que son los alumnos.

-¿Cómo llegaban los docentes a empezar este trabajo? ¿Qué expectativas traían? Y después del proceso de formación ¿qué repercusiones se notaban en ellos?

Muchos viene por el miedo a la enfermedad en sí, o porque tienen un alumno infectado, o porque saben que en la escuela hay alumnos en esa condición. Tienen miedos propios y algunos desconocimientos, un poco de ansiedad por no saber como manejarse con estos niños, eso es lo que los acerca. Y a lo largo de la jornada buscamos, como dice Alicia Stolkiner, desanudar situaciones problemáticas, ese es un poco nuestro concepto de prevención. Entonces, ir viendo las cosas que están en juego en esos miedos o ansiedades que se disparan, en los rumores que se desatan en una institución entre los trabajando, ver hasta donde es miedo, o falta de información, ¿qué es verdaderamente el sida, que son los miedo, los prejuicios y donde esta la enfermedad? Se ve que la información es importante, pero no es todo, porque si es una persona muy prejuiciosa puede ser que tenga mucha información, y sea un prejuicioso más informado. Y estas son cosas difíciles de transformar, igual la intentamos.
Cuesta mucho sacar al docente de la mirada bio-médica de las enfermedades. Los manuales con los que ellos se manejan refuerzan esta imagen. Si los miramos y consultamos, los manuales, la mayoría habla de los virus que entran al organismo y que el sistema inmunológico es como un ejército, y hablan esa metáfora de la guerra, con la que buscan explicar las enfermedades. Esto todavía sigue estando, esta en los manuales, se escucha, es toda una forma de prevención que es muy difícil de contrarrestar, pero igual lo intentamos. Después mirábamos los trabajitos de los alumnos y esto era muy fuerte. El tema de la discriminación se comenzó a instalar, se ve el sida como una enfermedad y un problema que toca la discriminación entre las personas. Sobre esto se empezaron a abrir preguntas. Hoy entre los adolescentes, cuando nosotros trabajamos las representaciones que tienen ellos, en seguida aparece el tema de la discriminación.
En torno a evaluación, yo creo que nos tenemos que hacer una evaluación sobre como se esta trabajando, pero esto requeriría hacer un trabajo de investigación en profundidad, invertir en esto, en profesionales, y nosotros somos un pequeño equipo para toda la ciudad, no estamos en condiciones de hacer eso, pero esto se necesita hacer, es una asignatura pendiente.

-¿Cómo es el trabajo con los jóvenes?

Con los jóvenes empezamos trabajando cuales son las representaciones de ellos en cuanto al sida, y en torno a la sexualidad. Trabajamos estas temáticas y por lo general tratamos de tener como aliados a actores, o a periodistas, para que los chicos terminen haciendo algún producto expresivo, o pequeñas dramatizaciones con las escenas que ellos viven en su cotidianidad, en la escuela, en las confiterías bailables, o a la hora de iniciarse en las relaciones sexuales. Lo que más trabajan ellos es la dificultad del uso del condón, buscan armar escenas en donde los compañeros se vean reflejados con la dramatización, preguntarle si eso coincidía con lo que ellos vivían, y abrir preguntas entre sus compañeros a partir de eso disparadores. Hace dos años se convocó a grupos de teatro de la ciudad a que trabajaran sobre esta problemática, luego las obras iban a las escuelas, pero esa es otra estrategia. Los jóvenes hacían cosas más sencillas, pero no por eso menos movilizantes, con los mismos actores, y luego entre sus pares. Eran chicos de entre quince y dieciséis años, buscábamos que no sean del último año del polimodal, así por lo menos trabajaban dos años con nosotros, ellos eran como unos aliados de los docentes en sus escuelas.

-Nos contabas que estos chicos llegaban al programa invitados por los docentes…

Algunas veces ellos mismos se enteraban del programa, o habían visto alguna de las representaciones que iban a los encuentros de jóvenes, o a la florida, o alguna tarea vecinal, o a alguna escuela. Entonces cada vez que se hacía algún trabajo siempre alguno se acercaba, por lo general eran chicos que habían tenido algún amigo infectado o que el sida les tocaba cerca, entonces no sabían que hacer y como hacer para ayudar. Se acercaban y nos pedían un lugar, nosotros cuando había convocatoria los llamábamos. Siempre tratábamos de respetar que haya un fuerte interés de ellos en venir, aún cuando eran enviaban por los docentes, pero en general los docentes no se equivocaban, mandaban chicos con características así de líderes y con interés de trabajar en esto, que no era cualquier tema. Algunos venían y se quedaban, otros por ahí estaban un corto tiempo y se daban cuenta que no era para ellos y se iban. Pero siempre quedaba un grupo que era el que trabajaba a lo largo del año en una etapa de formación, y después en una etapa de ir a las escuelas, y esto es lo que les gustaba mucho y lo seguimos haciendo. Desde hace tres años venimos sumando a pasantes universitarios que han hecho convenio con nosotros o con otra área de la municipalidad, son cátedras de distintas carreras que nos envían alumnos a formarse para luego hacer acciones de prevención con adolescentes. Desde hace tres años se mantiene la relación con abogacía, con una cátedra de minoridad y familia. En otros momentos hubo estudiantes de psicología, de comunicación social, y de bellas artes. Buscábamos hacer un trabajo donde nosotros le mostrábamos nuestra tarea, ellos se informaban sobre lo que era el sida, sobre nuestra mirada de la problemática y después buscábamos que ellos puedan aportar algo específico de su carrera o de su formación, ir resignificando sus conocimiento en esto que trabajamos y construir algo juntos, ya sean distintos tipos de talleres o el trabajo con videos, ahí los estudiantes de comunicación social tenían una presencia más fuerte; los estudiantes de abogacía fueron viendo que era necesario incorporar otras cosas que estaban relacionadas, como la violencia, que hacer cuando sus derechos se ven lesionados o están en peligro. Entonces surgió la necesidad de preparar para los talleres lugares donde poder hacer consulta gratuita; y cuando ellos coordinaban talleres, incorporaban cosas que nosotros no sabíamos, por ejemplo, que habían servicios de consulta gratuita para las personas sin recursos en distintos lugares de la ciudad. Esto empezamos a transmitirlo a los docentes y a los chicos que venían a los talleres. Estos son aportes que fuimos haciendo con otras instituciones y que lo sumábamos al trabajo.

-Cuándo empiezan a trabajar con las escuelas, ¿fue por una demanda de estas instituciones?

Las escuelas, a principio de año, te estoy hablando del año noventa y ocho, noventa y nueve, empezaron a llamar al programa, sobre todo cuando hay un chiquito infectado. Hoy en día la mayoría llama porque tiene embarazos muy tempranos entre los alumnos, alumnos de séptimo u octavo grado de la E.G.B. 3, ellos hablan de “epidemia de embarazos”. Eso es lo que moviliza al docente a acercarse al programa, para ver si pueden hacer algo sobre esto. Pero al principio fue por los alumnos infectados. Supongo que por los trabajos que se hizo en la comunidad, estos miedos a no saber que hacer frente al sida ya hoy no aparecen tanto, tal vez se lo pueda ver en algún pueblo chico o localidades vecinas, pero en la ciudad no tanto, aunque siempre algunos casos hay. Ellos demandan al programa ayuda frente a esto. Por lo general van psicólogos a ver realmente en que consiste este pedido, si es miedo, si es falta de información, para poder trabajar con el actor que hace la demanda, y ver que es lo que esta pasando. Lo que se hace es tratar de convocarlos a un proceso que sea de ida y vuelta, le hablamos de nuestros cursos que hacemos anualmente, los invitamos para que sean ellos los que se formen, y así queden actores formados en la institución y sepan que hacer, y no todos los años estar llamando cada vez que ven un chico infectado. Esto a lo largo de los años creemos que ha ido operando, a lo mejor el primer año se acerca un docente, nosotros invitábamos siempre a que vinieran en equipo, aunque sea de a dos. Luego estos estaban en mejores condiciones de hacer proyectos en un aula o en la escuela; si venían en solitario volvían al curso siguiente con otros compañeros, ahí los volvíamos a convocar a este proceso de formación en equipo y a elaborar proyectos para hacer en sus escuelas.

- ¿Predominó la demanda de algún sector social en particular?

Inicialmente era de distintos sectores, pero después se fue viendo que a partir de Miroli, las escuelas privadas religiosas se cerraron. Incluso ellos nos decían que tomaron la decisión de, con su propio personal, ocuparse de la prevención. Me parece que fue más reactivo, operó como en contra, nos daba la impresión que se cerraban hacia adentro. En eso entramos nosotros también, entró el Promusida del que ellos no querían saber nada. Pero de vez en cuando alguna escuela privada católica por ejemplo, o de otro culto, nos llama o incluso inician trabajos que son importantes. Este año una escuela religiosa, de un barrio muy humilde de la ciudad, fue una de las que hizo el trabajo a nivel institucional que abarcó a todos los actores. Nos sorprendió, porque en un contexto de mucha necesidad, se veía una virgen gigantesca en el salón de actos y ahí se hicieron los talleres con docentes, con los chicos. Al lado se pasaban los videos, y era un paisaje poco usual, pero fue como una excepción. La mayoría son escuelas públicas de sectores humildes, o sectores medios empobrecidos, ellos son los que más consultan. También más de los barrios que del centro, pero en el centro es donde se capacitó más población docente, queremos creer que algo de eso tiene que haber quedado y por eso no hay tanta demanda, pero las necesidades mayores son en los barrios.
En realidad es que el contexto con miles de problemas ha inundado a la escuela, y el docente se ve desbordado por esto en su espacio de trabajo, y no saben muchas veces para donde ir, entonces ahí nos llaman. Esto de tener espacios para pensar con otros, reflexionar, salirte del ámbito de la escuela e ir a un lugar diferente, ha sido valorizado por los docentes, les ha gustado. A veces le ofrecíamos ¿Qué prefieren que la jornada se haga en el centro cultural, en la escuela o en un lugar próximo a la escuela? Y todos decían “en el centro cultural”. Creo que hay necesidades de salir, hay mucho cansancio.

-¿Cómo ves las campañas visuales o radiales en cuanto a prevención?

Campañas serias, a comparación de la experiencia de otros países, no se han hecho. Son así como flashes, alguno que tuvo una buena intención y consigue un apoyo oficial… son pequeños fogonazos. En nuestra provincia no se inició ninguna. De hecho el programa provincial se ocupó de distribuir medicamentos, solamente de eso, ni siquiera acciones de prevención hasta hace algunos años. Ahora desde esta última gestión se está en acciones diferentes. Quien marcó la impronta fue la nación.
Sobre las campañas, yo la última que recuerdo fue la de la enfermera, o esa de los cines donde se hablaba que es un problema de todos y se convocó a los artistas… bueno, nosotros no somos muy amigos de las campañas, aquella de la enfermera terminaba discriminando a las personas, la frase era “sida, que no te sorprenda”. Nosotros trabajábamos con personas viviendo con vih y decían “y al que lo sorprendió qué? Se jorobó”. ¿A quién estaba dirigida esa campaña entonces? Parecía que a todo el mundo pero le chocaba a las personas infectadas.
Se suele hacer para el primero de diciembre una fuerte difusión sobre la convocatoria a hacerse la prueba. La población responde, y se logran detectar unos pocos casos, o gente que ya tenía un primer diagnóstico y aprovecha estas campañas para hacerse un segundo testeo, y confirmar o no su situación cerológica. Esto, como se viene repitiendo de hace como tres o cuatro años, está instalando en la sociedad, y sobre todo en los jóvenes (me parece que en los que más efecto tiene es en ellos), esto de hacerse la prueba. Si hay una buena información permite en el momento de hacerse la prueba, que las personas se acerquen a los centros de salud, pero luego el sector salud tiene que estar preparado a un mayor trabajo y una mayor inversión, sabemos que el sida es una enfermedad costosa para el estado, la medicación y todo eso. Con el tema de la prueba algunos se acercan a un centro de salud, otros niegan el resultado (reniegan creo que dicen los psicólogos) y lo guardan y no se acercan más a un centro de salud por mucho tiempo. ¿Por qué con esta información que se hace? Es todo un trabajo que habría que darse, de llamar a estas personas, hacer seguimientos. Acá creo que se abre un trabajo fuerte en el sector de salud y también en otras áreas, pero por ahora solo están las campañas de que las personas se hagan la prueba, que va a requerir en corto plazo mayor asistencia sanitaria.

-En cuanto a prevención ¿se realiza poca inversión?

En cuanto a prevención veo poco. En todos los foros internacionales se declama que la tarea preventiva es lo más importante, que de acá a que aparezcan las vacunas, los remedios para la cura va a pasar tiempo… y va a pasar tiempo porque los laboratorios invierten más en remedios que en vacunas, más en remedios que en la cura en sí. Me acuerdo de una experiencia que yo tuve de viajar a los Estados Unidos, me decían que para vacunas se invertían el cinco por ciento y el resto era para nueva medicación, lo cual se veía donde estaba el interés de los laboratorios. De todos lados vienen y nos dicen, pero a la hora de repartir recursos… bueno, de hecho a nivel nacional, este fue el primer gobierno que decidió hacer una fuerte inversión en entregas de preservativos a partir de la ley de salud reproductiva. Pero esto es de hace dos años, y el sida desde la década del ochenta que esta. Esto es un paso adelante importante, pero tampoco es cuestión de dejar solo ahí, en la entrega de preservativos. Esto debe ir acompañado de formación de la población, más una población que se ha empobrecido, que ha quedado en un estado de deshumanización tan grande, y que no hay quien pueda llegar a estos sectores, o es poco de lo que se sabe de cómo impactar a esta población, que esta más vulnerable a miles de cosas.

-¿Cómo es el apoyo de la municipalidad?

El programa municipal es uno de los que más se sostiene a nivel país. Creemos que siempre hay muchísimas cosas por hacer y para superar, pero se está trabajando y esto esta teniendo reconocimiento en otros lugares. Nos llaman y nos convocan incluso de otros países a que la experiencia de Rosario se conozca. Ahora van a venir de Guayaquil a formarse para ver que es lo que se hace en el área de educación. Porque por lo general los programas empiezan trabajando en el área de salud, y el área de educación y prevención que queda minimizada, o el acento esta puesto en la prevención en las personas afectadas por la epidemia. No está mal que esto se haga, pero para la población en general.

-¿En qué otras áreas trabaja el programa?

El programa tiene distintos aspectos, no solo el área de educación, sino también el área de consejería donde se hacen la prueba y se busca acompañarlos y acercarlos al sector salud; también hay un área de acción social que se trabaja en articulación con el área de promoción social de la municipalidad, para que las personas afectadas por la epidemia puedan tener el pase para el colectivo y una cierta ayuda social; un área jurídica en el caso de que sean discriminados, se los asesora sobre que recursos se pueden hacer; está el área epidemiológica que trabaja en combinación con los centro de salud de hospitales, donde se van registrando y se van haciendo los boletines y se va viendo por donde avanza la epidemia, aunque… como la epidemia crece en sectores que están fuera de las instituciones, los registros son muchas veces subregistros, la epidemia crece por allá y acá estamos haciendo registros.

-¿Cómo interactúa la municipalidad con el gobierno provincial?

Hay una cuestión formal que es a través de la entrega de medicamentos. La nación da a la provincia y esta reparte a todos los municipios. También en el área de epidemiología se unen los datos para a su vez informar a la nación. En acciones de prevención la provincia a estado bastante renga, no se ha ocupado de la prevención en general a toda la población, ni del sector educación. Todas las veces que hemos querido convocarlos a hacer cosas juntos no hemos tenido respuesta, lo hemos intentado durante años y años. Ahora el último ministro de salud Silvestre Begnis nos ha dicho que en el año dos mil siete van hacer jornadas de formación a los docentes. Bueno, es un paso adelante, dos mil siete. No sé si capacitaran equipos previamente, ¿por qué esperar hasta el dos mil siete? Pero las capacitaciones que se hacen desde el municipio van dirigidas a escuelas que pertenecen a otra administración, que es la provincial, y esto dificulta al no poderse articular la provincia con el municipio. Y en el sector educación, con el cambio de la ley federal y la nueva realidad que presenta este país en las aulas y las escuelas, casi diría que desde el año dos mil, el tema del sida quedó abandonado, lo mismo todas las cuestiones vinculadas a sexualidad. Lo que hacíamos lo hacíamos desde acá, con otras áreas de la secretaria de salud pública, pero no con la provincia porque no era posible. El ideal sería hacer una red e ir uniendo estas áreas, porque los problemas de la población son muchos y las instituciones deberían poner el centro en las personas, pero bueno, no pasa así.

-El acento hoy en día ¿estaría puesto en el reparto de medicamentos?

En esta problemática se ha avanzado mucho, sobre todo desde el cóctel de drogas en el año noventa y seis, se ha logrado que la vida de las personas infectadas haga un giro muy grande y puedan tener una mejor calidad de vida, pero es mucho lo que queda por hacer. Los esfuerzos en prevención ya decíamos que eran insuficientes, y acá me parece que hay una necesidad de una fuerte inversión. Porque sigue predominando el acento en los nuevos tratamientos, el personal de salud se forma en cuales son las nuevas drogas, los nuevos tratamientos, y esto es necesario, pero si es solo eso se termina reforzando esto de la medicalización de la vida de la gente. Que los diarios hablan del sida permanentemente, porque es una enfermedad que tiene mucha prensa, quizás la que tenga más prensa, pero por lo general predomina esto, nuevas drogas, nuevos tratamientos, o algunos casos de discriminación que llegan a la justicia. A mi me parece que como política pública debería tomarse mucho más esto de la prevención. Hay organismos internacionales como Onusida, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, que anualmente convocan a presentación de proyectos donde hay mucho dinero, sería importante que se hicieran proyectos no solo a las organizaciones no gubernamentales que trabajan en esto, sino a nuevos actores, al periodismo, ¿por qué no invertir en las universidades y apuntando a acciones nuevas más creativas en la comunidad? Para esto de ir corriéndonos de la medicalización de la epidemia, y avanzar hacia otras cuestiones, otros valores como la solidaridad, la responsabilidad. Estos son los desafíos no solo frente al sida, sino cultural que hay que darse, que le va a servir a las personas que se exponen a infectarse, pero también le va servir a otra, porque los jóvenes hoy se mueren en hechos como los de Cromañón. En ese sentido creo que hay mucho que hacer a nivel de la cultura para impactar a la sociedad con otros valores.


Análisis de la entrevista a una trabajadora del Promusida

Sobre su tarea específica en el área de educación del programa municipal, nos comenta que trabaja con docentes en un proceso que llama de formación y no de capacitación. Porque lo de capacitación parece que refuerza esta idea que hay en la educación de que vos vas, te capacitas, tomas las recetas, las sabes y te las arreglas solo en tu escuela, en realidad esto no funciona así, no da resultado, pero se sigue haciendo. Entonces nosotros pensábamos en formación, porque se trata de abrir espacios para reflexionar…Esto esta referido a un trabajo que se hace en conjunto con los docentes sobre cuales son sus representaciones, conceptos, mitos y prejuicios que tienen a la hora de abordar el tema de la sexualidad, como así también del hiv-sida con sus alumnos. Esto implica un trabajo en el cual la información no se transpone desde un lugar paternalista, sino que pone en juego la discusión y la construcción de un conocimiento que intente revertir los prejuicios, para que estos puedan trocarse por fundamentos, y no posiciones estereotipadas que repiten los sujetos dejando de lado proyectos colectivos en vías de un desarrollo social.
Podemos articular lo expresado por la entrevistada, con la autora Cecilia Moise, que citando un trabajo de Sivernet nos habla sobre el proceso de sociabilización de la información. Explicando que a la información se la debe proveer de un espacio de reflexión abierta, que permita la discusión para tomar decisiones, para definir como van a ser llevadas adelante esas decisiones, y para determinar como van a ser evaluadas las acciones que se desarrollen.
Nos parece pertinente remarcar que la información no debe entenderse ella misma como un agente de cambio, ocultando de ese modo las implicancias ideológicas y culturales en los procesos de salud-enfermedad. En estos espacios generados por los talleres, se permite una revisión de estos temas. Se ve que la información es importante, pero no es todo, porque si es una persona muy prejuiciosa puede ser que tenga mucha información, y sea un prejuicioso más informado. Y estas son cosas difíciles de transformar, igual la intentamos. Así notamos en la entrevista la idea de que por más que la información circule entre nosotros no depende solo de eso el hecho del posicionamiento que tengamos frente a distintos temas.
En cuanto a la pregunta sobre campañas gubernamentales en prevención, la entrevistada responde: En nuestra provincia no se inició ninguna. De hecho el programa provincial se ocupó de distribuir medicamentos, solamente de eso, ni siquiera acciones de prevención hasta hace algunos años. Ahora desde esta última gestión se está en acciones diferentes. Quien marcó la impronta fue la nación.
Conociendo desde adentro las políticas de prevención y promoción para la salud, la entrevistada nos afirma que impera la misma lógica asistencialista que se ven en casi todos las áreas en las que el estado intenta participar (siempre con fondos insuficientes) en los problemas de la sociedad. Son pocos recursos destinados a estos sectores, y siempre para apalear los hechos ya consumados. El gobierno, por su parte, proclama que la clave esta en la prevención, pero si el escaso presupuesto en salud esta destinado a la compra de medicamentos y a los costosos tratamientos de algunas enfermedades, difícilmente se pueda lograr una salida de este abordaje asistencialista.
En tiempos de crisis como el actual, en el que la mayoría de la población se encuentra en estado de indigencia, sufriendo por la falta de recursos de todo tipo en su vida cotidiana, es importante que se asista a las personas que padecen de enfermedades, pero resaltamos que no se debe dejar de lado la prevención y promoción de la salud.
de hecho a nivel nacional, este fue el primer gobierno que decidió hacer una fuerte inversión en entregas de preservativos a partir de la ley de salud reproductiva. Pero esto es de hace dos años, y el sida desde la década del ochenta que esta. Esto es un paso adelante importante, pero tampoco es cuestión de dejar solo ahí, en la entrega de preservativos. Esto debe ir acompañado de formación de la población, más una población que se ha empobrecido, que ha quedado en un estado de deshumanización tan grande, y que no hay quien pueda llegar a estos sectores, o es poco de lo que se sabe de cómo impactar a esta población, que esta más vulnerable a miles de cosas.
Por esto hacemos referencia sobre donde creemos debe hacer hincapié el estado a la hora de ocuparse de salud, en coincidencia con Henry Sigerist quién expresó que la salud se promueve proporcionando condiciones de vida decentes, buenas condiciones de trabajo, educación (gratuita) cultural física y formas de esparcimiento y descanso.



Entrevista a una psicóloga del programa de prevención y asistencia en adicciones

-¿Cuál es tu función en el programa de adicciones?

Trabajo en el programa de prevención y asistencia en adicciones. El cual esta incluido en el programa de salud mental de la ciudad de Rosario.

-¿Quién lo sostiene?

El programa de adicciones esta incluido en el programa de salud mental que esta incluido en el de salud pública. De dependencia municipal. La dependencia municipal puede ser promoción social, área cultura, esta es el área secretaria de salud pública.

-¿Qué campañas están llevando a cabo?

El programa de prevención y asistencia en adicciones tiene distintas áreas. Dentro de la prevención estamos haciendo trabajos comunitarios, trabajando con otros sectores como promoción social, y con los profesionales de los servicios de los centros de salud de los hospitales. Estamos haciendo sobre todo trabajo de prevención con jóvenes. También tenemos proyectos de investigación-acción, que se esta haciendo trabajos de prevención en consumo de alcohol en jóvenes, con chicos de primer año polimodal de algunas escuelas de Rosario. Investigación-acción quiere decir que uno esta investigando sobre el consumo de alcohol, pero a su vez esta teniendo acción. La acción tiene que ver que trabaja con chicos adolescentes, en donde se pone en cuestión la naturalización técnica en relación al consumo, se trabaja en talleres con los chicos, hay que trabajar con los docentes y también con los padres. Por eso es investigación-acción, no solo se esta investigando, sino que se esta produciendo un efecto.

-¿Cómo se conectan con esos grupos? ¿Hay una demanda de ellos?

Existe mucha demanda, pero no fue por una demanda que empezamos a hacer este trabajo, sino por la idea de investigar en relación a esta problemática, y entonces seleccionamos el año pasado unas escuelas de Rosario donde se hizo todo el trabajo, y este año se esta haciendo todo el seguimiento en esas escuelas, porque la idea del trabajo es que se continúe. Se capacita a los jóvenes para que ellos lo apliquen a su vez con los otros cursos. Eso en relación al año anterior, y este año lo que estamos haciendo es aplicándolo a otras escuelas. Lo que estamos notando es que tendríamos que comenzar en séptimo grado para que sea prevención, porque ya los chicos en primer año consumen alcohol. Entonces realmente para pensar en prevención específica habría que empezar en séptimo grado porque bajó la edad de inicio. Eso en relación a prevención, vos me preguntaste por campañas y yo te estoy respondiendo lo que estamos haciendo. En asistencia el programa de salud mental cuenta con todos los sistemas de salud mental de los hospitales y con los psicólogos que trabajan en los centros de salud. El programa trabaja en coordinación con todos los servicios, pero a su vez tiene una comisión del personal donde se reciben la consulta espontánea, se atienden consultas telefónicas, donde se hace orientación, y también se reciben derivaciones de juzgados y de las otras áreas de los otros sectores, por ejemplo promoción social. Lo que hace la comisión es hacer una evaluación de caso por caso, la evaluación tiene que ver con determinar cual es la modalidad terapéutica que se va a aplicar, entonces una vez que se define, y es una modalidad terapéutica que contamos en nuestros servicios, nosotros los derivamos a los efectores nuestros, hay modalidades de atención que hasta el momento no contamos, como son hospital de día e internación prolongada. En ese caso hacemos el trámite de otorgar una beca para que se efectúe esta atención en ONG especialistas en esto. Para esto trabajamos con ellos en cuanto a criterios de admisión, rehabilitación. También lo que estamos haciendo, y es importante, es el primer estudio que se realiza en Rosario en cuanto a investigación en la problemática de adicciones, el estudio consiste no solo en conocer la magnitud de la problemática en cuanto a usuarios, sino también con lo institucional. ¿Cuántas instituciones hay? ¿Cómo son esas instituciones? ¿Qué criterios terapéuticos tienen? ¿Qué criterios de rehabilitación? ¿Qué concepción de la problemática? El estudio esta enfocado no solo en lo cuantitativo, sino en lo cualitativo. La idea es que a partir de este estudio se va a tener un conocimiento pleno de donde estamos parados en cuanto a la problemática, se van a realizar acciones más profundas en relación al tema.

-Las campañas que mencionas o las tareas, ¿intentan proyectarlas en toda la población?, ¿son diferentes según las distintas clases sociales?

En realidad en lo que es salud pública, se esta priorizando la vulnerabilidad, los casos más vulnerables en cuanto a la inclusión o exclusión. La idea de trabajar en los barrios tiene que ver con trabajar con aquellos chicos que están excluidos de todo, que están desescolarizados, que están fuera de todo lo que es una institución, tratar de convocarlos para trabajar en forma grupal y después, con la idea de reinsertarlos en alguno de los dispositivos tanto de promoción social como de salud. Si, se prioriza ese sector, pero también en el CEMAR, se recibe la consulta espontánea de toda la población. Pero si, para otorgar una beca se tiene que presentar un informe a trabajo social, donde se justifique el otorgamiento de la beca porque no cuenta con recursos, no se le da una beca a alguien que pueda pagarlos, sino justamente a aquellos no cuentan con las posibilidades económicas para poder iniciar el tratamiento.
La otra área del programa es la capacitación, esta tiene que ver con que recursos humanos de la salud pública se vayan perfeccionando en tratamientos de esta problemática, porque es una problemática que en cuanto a los efectores es relativamente nueva. Si bien la problemática no es nueva, la demanda a los efectores si. Los profesionales y los equipos de salud necesitan una capacitación para poder trabajar con las particularidades que tiene esta problemática.

-¿Qué tipos de disciplinas están incluidas en el programa de adicciones?

La idea es que se trabaje desde los equipos, que el trabajo sea interdisciplinario. En general esta problemática una de las particularidades que tiene, es que es difícil que consulte espontáneamente el usuario, porque la adicción tiene una cuestión de que el usuario, durante mucho tiempo, sobre todo al principio ve más los beneficios que los perjuicios de la adicción. Cuando consulta pasan muchos años de consumo, si no consulta, puede ser que el ingreso al sistema de salud sea en intervención a la crisis en la guardia, puede ser por intoxicación o por abstinencia. Lo que estamos tratando de promocionar, en lo profesional, es que cuando alguien ingresa a la guardia eso sea una vía de ingreso al sistema de salud. Que se trabaje desde ahí en forma interdisciplinaria para tomar las estrategias necesarias en función del caso. Puede ser que en algún caso se necesite una internación, o que se trabaje con familiares y pueda resolverse ambulatoriamente, pero como tienen esta particularidad de que no piden con palabras sino con actos, vamos a tratar de incluir ese acto, leerlo de alguna forma, como para retomarlo. En ese sentido, el ingreso también puede ser por vía de familiares, porque muchas veces son los familiares los que consultan, vienen los familiares y nos dicen “lo que pasa es que no quiere venir, no le interesa”; entonces muchas veces lo que hacemos es trabajar con el familiar, que obviamente la problemática no es ajena a la familia, entonces muchas veces trabajando con el familiar se puede lograr el ingreso del chico, generalmente son jóvenes. Ahí comienza después el trabajo con el chico, pero previamente digamos siempre se toma al que viene, como el que esta pidiendo, y a partir de ahí se hace la estrategia.

-¿Desde qué perspectiva conceptual abordan esta problemática?

El programa de adicciones como cuenta con el programa de salud mental son psicólogos y psiquiatras los específicos del programa de salud mental. Pero la idea es que se trabaja con trabajo social y con todo lo que sea pertinente trabajar en ese momento en relación al caso.

-¿Hay un apoyo central del gobierno?, me refiero a dinero para campañas.

No, no hay mucha disponibilidad, y no sé si es a través de campañas la forma más efectiva, si la campaña en general es efectiva. Pensamos más que nada que el trabajo en terreno puede ser efectivo, en cuanto a prevención. También es difícil pensar como prevenir una adicción.

-Entiendo lo que decís como que en determinado barrio, centro comunitario, adentro se puede trabajar, pero la adicción es algo qua arrasa en todas las clases sociales y por ahí esta enfocado exclusivamente en ese punto

Esta enfocado en salud pública en ese punto, en la medida que se considera que hay población que pude acceder por sus propios medios a un tratamiento, mientras que este tipo de población se supone, no cuenta con ningún medio para poder consultar si no es a través de salud pública.

-Eso seria la asistencia. La asistencia estaría enfocada a los sectores más humildes

La prevención no. En ese estudio que yo te digo, de consumo de alcohol en jóvenes, la hicimos en escuelas de la ciudad, y tomamos en cuenta esto, que sean representativas de todas las clases sociales, se hizo en escuelas privadas, en escuelas públicas del centro y en escuelas barriales, como para que fuera heterogéneo.

-¿Cómo fue la metodología?

La metodología fue… bueno, primero se trabajó yendo a hablar con las directoras de las escuelas, presentándoles el proyecto, se les dijo que seleccionaran cinco chicos de cada escuela, con la idea de que esos chicos puedan ser después los capacitadores, se capacitaran esos chicos para el año siguiente y ellos implementaran el proyecto con los años inferiores. Se busca que sean chicos de primer año polimodal para que no se vayan de la escuela el año siguiente, y como para que tengan una edad suficiente para poder ocuparse. Se trabaja con estos chicos, donde se problematiza el consumo con ellos, se va viendo la influencia de lo cultural, de lo social en el consumo; la implicancia que tienen ellos, y que lo problematicen en el sentido de que puedan pensar si es una cuestión de ellos o tiene muchas cuestiones impuestas, como para que ellos puedan tomar una posición en relación a esto. Sobre todo lo que se trabaja es el límite, la diferencia entre lo que puede ser consumo y abuso. Después de esto, se hace una serie de cinco talleres con ellos, el año pasado que fue la primera vez que se hizo, se realizó una encuesta, las preguntas la hicieron los chicos, porque se considera que son ellos los que más saben en relación a tipos de salidas… son encuestas abiertas, y esos chicos son los que hacían los cursos. Después de que se hizo la encuesta se trabajó con todos los cursos en las escuelas, y después se hizo trabajo con padres. Lo significativo que nos encontramos el año pasado fue muy poca colaboración de los padres, cuando citábamos al trabajo con los padres iban muy pocos. Pensamos que no iban por el proyecto en si, sino que van muy poco a las escuelas, eso nos decían las directoras, que ni siquiera cuando los llaman ellos van.

-¿Hay conocimientos de los padres en cuanto a la problemática del alcohol?

En el trabajo con los chicos, se leía que si, que los padres saben que consumen, que no saben cuando y ni cuanto, pero si saben del consumo. Otra cuestión que salió en el estudio tenía que ver con ¿qué pasa cuando un chico se excedió y está borracho? ¿Qué tratamiento hacen los chicos? ¿Si los dejan tirados, si se van, que pasa? Decían que lo que hacen algunas veces es llevarlo, pero no a la casa, sino a la casa de otro, o esperar que se le pase en otro lado para que los padres no se enteren. Otra cuestión que trabajábamos, además de que los padres se enteren o no se enteren, es que ellos tienen que saber que cuando alguien esta realmente mal puede llegar a estar en coma por consumo de alcohol, entonces trabajar con ellos sobre como tienen que hacer consultas, en todo caso a un médico, a los efectores, o llamar a la urgencia cuando ven que el chico no reacciona, no esperar que se le pase porque se le pase solo, sino que tengan en cuenta que hay grados de esto, de intoxicación, se trabaja estas cuestiones también. Y en la cuestión de los padres lo que se trabajaba era ¿por qué pensaban que no lo podían llevar a la casa?, ¿qué podía pasar si lo llevan a la casa? Surgieron varias cosas, en algunos casos porque no quieren que se enteren, en otros porque pueden recibir retos que le impliquen determinadas sanciones que no están dispuestos a tener y generalmente, así como ocultan otras cosas, también ocultan esto, depende del chico.

-¿Hay una ligazón con las drogas, o únicamente se limitaba a la problemática del alcohol el trabajo?

No, el proyecto tenía que ver con el consumo de alcohol, pero nosotros pensamos el consumo, la adicción diría yo, la adicción la pensamos en relación a la posición que tiene el sujeto en relación a la droga, ¿qué función cumple la droga?, que la droga puede ser legal o ilegal, en este caso el consumo de alcohol es legal. Pero el eje no esta puesto en el objeto, que sería la droga, sino en la adicción, por eso, si bien el acceso en las escuelas lo tenemos a través del alcohol, cuando estamos trabajando la problemática del consumo de alcohol, y trabajamos el límite en varios sentido, pero a demás surge en los chicos, cuando hablan de consumo, no hablan solamente de alcohol, hablan generalmente del consumo de marihuana, también hablan de cómo en los boliches hay pastillas a disposición, cocaína, todas esas cosas que si bien el proyecto está enfocado hacia el consumo de alcohol, se trabajan todas las cuestiones en la medida que surjan de ellos.

-¿Cuál es la concepción de salud que impera en el programa?¿que línea teórica construye el concepto?

Nosotros tenemos en cuenta la concepción de la Organización Mundial de la Salud, en relación a uso, abuso, consumo, como esto se define, pero también tenemos una concepción que viene del psicoanálisis donde pensamos que es importante la droga, el objeto, pero también lo más importante es la relación que tiene el sujeto en relación a la droga. Que tratando al sujeto, la implicancia que tiene la droga en él, es la forma de abordaje, pensamos que tiene que ver con eso, en cuanto a tratamiento específico. Pero no podemos desconocer que esto no es un problema solamente individual, consideramos que tiene condicionantes múltiples, condicionantes sociales, culturales, familiares e individuales. En el tratamiento no solo se trabaja con el sujeto sino con la familia. Si uno se pone a analizar la cantidad de casos que hay en el correr del tiempo, uno no pude pensar que esto se trata únicamente de una cuestión individual común en toda la sociedad. Uno tiene que pensar que hay factores condicionantes que tiene que ver con lo social. Porque esto es una problemática social. Si bien el tratamiento lo podes enfocar desde lo individual.

-¿Qué tipo de intervenciones tienen?

En los efectores nuestros las posibilidades son, terapia individual, en algunos casos es necesario consumir medicación como tratamiento de sustitución, se hace tratamiento psicofarmacológico con los psiquiatras, o con los toxicólogos. Se puede trabajar en lo ambulatorio desde consultorio externo, también muchas veces lo que nos encontramos es que podemos hacer aproximaciones múltiples en cuanto al tratamiento. Puede ser que un chico, que esta desescolarizado por ejemplo, que tiene dieciocho años y solo llegó a séptimo grado, lo único que hace es consumir, no tiene otra actividad. Así en algunos casos, además del tratamiento, si es posible, lo que hacemos es que haga un tratamiento ambulatorio y concurra a alguno de los programas que hay en promoción social, de reinserción de escolaridad por ejemplo, con el objetivo de que esos chicos se inscriban en algún grupo, que implique ya empezar a inscribirse en algo, y que le sirva como sostén al tratamiento. En algunos casos, cuando es posible, tratamos de hacer eso, porque no contamos en este momento, en la red municipal, con un hospital de día, medio jornada, en los casos que necesitamos los tenemos que contratar por las ONG. No contamos todavía con ellos, pero la idea del programa es tenerlos, porque nos parece que es una especificidad importante para esta problemática, resolvería muchos casos, porque necesitan un sostén mayor que con cualquier otra patología.

-¿Qué eficacia te parece que pueden tener ese tipo de campañas publicitarias? En donde no se dicen ninguna característica de la droga que provoque bienestar, que en verdad contradice con la idea de la gente que la consume, que si bien la droga trae un montón de problemas, da una sensación placentera.

Nosotros estuvimos pensando mucho en relación a las campañas, y pensamos que no hay una campaña general, no se puede pensar en una campaña para todo público, creemos en todo caso, en las campañas por sectores. Por ejemplo, enfocar en un público de determinada clase social, la campaña tiene que ser de determinada manera, si enfocas a jóvenes no es lo mismo que si enfocas a adultos. También se puede enfocar una campaña hacia padres, en cuanto a prevención. Como que no pensamos que haya una campaña que pueda pensarse como para la problemática en sí generalizando, nos parece que pueda ser más efectiva si puede ser por sector.

-¿Esta la intención política de ese tipo de campañas ligadas a la prevención?

La intención política esta, lo que faltan son los recursos. Los recursos que tenemos son escasos en relación a la dimensión.

-Por ejemplo la campaña de tabaco, de los jugadores de central y newells, que la patrocina el estado.

Esa es una campaña que se pensó desde el programa de educación para la salud, el programa de adicciones y se trabaja también con equipos de médicos.


Análisis de la entrevista a psicóloga del programa municipal de prevención y asistencia en adicciones.

La entrevista es en sí muy rica, en cuanto nos muestra el funcionamiento interno de un centro de salud municipal, la constitución profesional, las interrelaciones entre los distintos departamentos.
El programa de adicciones suscribe a la concepción de la Organización Mundial de la Salud, con relación a uso, abuso, consumo, pero también expresa una concepción que viene del psicoanálisis donde se piensa que es importante la droga, el objeto, pero también lo más importante es la relación que tiene el sujeto en relación a la droga. Que tratando al sujeto, la implicancia que tiene la droga en él. A su vez, plantea que no es un problema solamente individual, que existen condicionantes sociales, culturales, familiares e individuales.
Nos parece interesante el planteo que involucra a los actores sociales como agentes partícipes de la transformación de su medio, en función de que los grupos de jóvenes extraen un conocimiento de ellos mismos y de sus compañeros, y en la elaboración conjunta con la labor profesional, pueden sentirse fortalecidos para llevar adelante la tarea ellos mismos. Además, el hecho del debate entre los propios compañeros puede disminuir las resistencias que se presentan cuando por ejemplo, aparecen campañas en las cuales hablan del alcohol y las drogas, desde lugares paternalistas, del saber de los adultos, que en pos de evitar el consumo, hablan de estas sustancias omitiendo o tergiversando lo que el consumidor siente cuando las utiliza.
Nos gustaría retener el término factor social. Cecilia Moise considera que la principal causa de la enfermedad sería la pobreza, y la falta de proyecto, la primera condición de enfermedad mental. Se trataría entonces de que carencias encuentran los jóvenes en su inserción a la vida adulta, que herramientas le brinda la sociedad para alzarse con un proyecto propio, y que no exista la necesidad de cubrir un vacío con anestésicos, como el exceso de alcohol y las drogas. Este condicionamiento social, implica tal vez la elección del síntoma, pero lo que este expresa, no tiene que ver con las propiedades del objeto, sino con lo que le pasa al sujeto.
La psicóloga nos muestra una salud pública que está priorizando la vulnerabilidad, “los casos más vulnerables en cuanto a la inclusión o exclusión.” A partir de esto, “trabajar en los barrios tiene que ver con trabajar con aquellos chicos que están excluidos de todo, que están desescolarizados, que están fuera de todo lo que es una institución, tratar de convocarlos para trabajar en forma grupal y después, con la idea de reinsertarlos en alguno de los dispositivos tanto de promoción social como de salud”. “Además, en el CEMAR, se recibe la consulta espontánea de toda la población. Pero para otorgar una beca se tiene que presentar un informe a trabajo social, donde se justifique el otorgamiento porque no cuenta con recursos.”
Esta claro que si existe un sector que debe ser prioritario, es el de los excluidos, los postergados, los últimos en tener cloacas, calles pavimentadas, red de agua potable, condiciones de higiene básica. En Rosario se manifiesta un fenómeno que puede verse también en otras grandes ciudades del país. Existe una zona que se desarrolla, que “se perfuma”, “se pueden reconstruir las calles como eran originalmente”, “donde se asientan centros comerciales coquetos”, etc. Y también existe otra ciudad donde lo que se desarrolla es la miseria, el hambre, la desesperanza, etc.
Para quien camina las calles, incluso en las del centro, seguramente a observado chicos con bolsas de pegamento, o con drogas de las más baratas y las más dañinas como el taco o la nafta. Esta claro que estos chicos no van a demandar la atención del CEMAR, y si demandaran, saturarían hasta dejarlo sin respuesta. La problemática es tan compleja, toca tantos puntos del “malestar en la cultura”, que realmente un dispositivo que durante un año trabaje con cuatro escuelas, parece poco. Las buenas intenciones que pueden tener los profesionales de la salud tienen un límite, y esta claro que más allá de las conceptualizaciones, la ideología e incluso la ética de estos agentes, se esta llevando a cabo una política de asistencia poco eficaz. Se está trabajando con los que llegan a las guardias, o los que están en una situación límite. La imposibilidad de trabajo individual y las condiciones en que llegan estos pacientes, hace que podamos hablar de sustitución de una droga por otra, en la que cuesta discernir si los están curando o los están abasteciendo.
Esta crítica no está dirigida a los trabajadores que ocupan puestos en la red de salud municipal, seguramente están acostumbrados a hacer magia y manejarse con presupuestos insuficientes, a toparse con casos irrecuperables, a la impotencia, al dolor, etc. Esto sólo tiene que ver con un sistema político perverso que a partir de 1976 nos ha conducido a estados de crisis que ojalá, la sociedad argentina en la coyuntura pueda superar.
Reflexiones finales


En las primeras reuniones, cuando comenzamos a definir el objeto de investigación, fueron surgiendo inquietudes que nos acercaron al tema de la publicidad, en función del modo de darle alcance masivo a las propuestas de salud. Pensábamos en el médico que recomendaba un yogur porque era lo más sano para el bebé, en tiempos en que la ciencia y su mandato es un firme ideal, ¿qué pasaba con los sujetos ante esa falacia? ¿Es ético utilizar un discurso que nos pertenece a todos, en cuanto se dirige a la salud, para dar publicidad y mejor venta a un producto? Esto poco a poco nos fue llevando en la dirección de quien es el ente regulador por excelencia, el estado. Y así fuimos desarrollando los conceptos teóricos para abordar la problemática.
Nos encontrarnos en las entrevistas con profesionales de muy buen nivel, lo que para nosotros constituyó sin dudas, un aprendizaje. Ellos se manifestaron de muy buena forma, fundamentaron sus concepciones, que incluso explicaron con paciencia, lo cual nos sirvió también para volver atrás en el trabajo, y reformular o anudar nuevos conceptos a nuestro marco teórico.
Las críticas que fueron realizadas en los análisis, espero se comprenda, no denotan una soberbia de nuestra parte, reconocemos que no tenemos los elementos para opinar en una sola entrevista, correctamente sobre sus prácticas. Simplemente se trató del uso de sus dichos para poder utilizar nuestras ideas, y poner en juego los conceptos que empezamos a trabajar en nuestro marco teórico.
En este punto, es que en general pudimos observar las dificultades que enfrentan estos trabajadores, al no contar con el apoyo necesario para llevar adelante sus ideas y proyectos, lo cual implica que deben realizar ciertas negociaciones a fin de sostenerse en la institución y generar poco a poco la praxis que desean llevar a cabo, aquella de que“estamos a 20 escalones de lo que queremos pero es mejor pelearla acá que criticar de afuera”(comunicador social)…, o las pequeñas prácticas que intentan abrir nuevos campos de aplicación, como los trabajos de investigación-acción que hacía referencia la psicóloga del centro de adicciones. Esto demuestra que las personas pueden conquistar los lugares públicos sin necesidad de realizar un paso estereotipado, sin la necesidad de continuar trabajando exclusivamente en lo explícito, habla de la necesidad de ser creativos para utilizar sus recursos. Esto no implica que ellos se conformen con lo que reciben, aunque la responsabilidad de exigir recursos, es de toda la sociedad. En la medida de que se considere la salud como bien público, se requerirá la defensa de las instituciones, para no caer en la falacia de la conveniencia de ingresar en un modelo exclusivamente privatizador, que implicaría una profundización aún mayor del desentendimiento del estado, en lo que creemos, constituye una de sus funciones clave. No se puede desconocer que la salud de las personas esta condicionada por su vida cotidiana. Hablamos de condiciones de vida en tanto trabajo, higiene del hogar, confort, como es el barrio, si tiene cloacas, etc, en este punto se requiere de una intervención en diferentes planos de la vida.
Una de las entrevistas fue a una persona encargada de un dispensario. Esta recibió la donación del espacio para llevarlo a cabo, y algunos medicamentos, aunque cabe destacar que el sostén principal en cuanto a los gastos económicos, pero sobre todo en cuanto al gasto físico, de ponerle el cuerpo a una situación crítica, es de esta señora. Centros como este se han desarrollado en cantidad por todo el país. Esto habla de la solidaridad y de reacciones activas ante las situaciones críticas. Sin duda alguna, la emergencia tanto de comedores, pequeños centros de salud, etc., han colaborado para contener a sectores completamente excluidos. Es necesario un apoyo mayor que tenga en cuenta la integración de estos al sistema de salud, con sueldos dignos, y sobre todo con la responsabilidad en manos del estado.


Bibliografía

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-Stolkiner, A., “Distintos paradigmas de salud, sus instituciones y el psicólogo en ellas” 1° parte. Rev. Salud y Sociedad. Año 4 N°14/15, Córdoba, MOSIS, 1987.

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-Laurell, A. C., “Nuevas tendencias y alternativas en el sector salud”, México, UAM-FES, 1994.

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